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jueves, 17 de enero de 2013
El patrón de los animales domésticos
Hoy que es la festividad de San Antonio Abad, patrón de los animales domésticos, me he acordado de un dicho que solía decir mi madre en este día y que a mí me hacía reír mucho cuando era pequeña:
San Antón tiene un cochino
al que da sopas con vino,
y le dice el borrachón:
¡Viva las barbas de San Antón!
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lunes, 31 de enero de 2011
Refrán relamido

«Qué mas quisiera el gato, que lamer el plato»
Expresión de anhelo vehemente, que por lo regular se aplica para manifestar complacencia en el fracaso ajeno.
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jueves, 27 de enero de 2011
Uñas de gato

«Cara de beato y uñas de gato»
Se aplica a las personas hipócritas o de ocultas intenciones. También aparece recogido como “Tocas de beata y uñas de gata” (en este caso, podríamos utilizar como ilustración a Esperanza Aguirre).
No es broma, cuidado con las garras de los gatos, un arma de gran eficacia, de uñas poderosas y curvadas hacia abajo. Cada dedo posee una uña retráctil contenida en una vaina especial que

Con esta maravillosa arma, el gato además de agredir a su presa, la utiliza como mecanismo de defensa, sobre todo los que deambulan por fuera de su casa, o viven en campos. Las garras les sirven como anclas para subirse por el tronco de árboles con toda rapidez, siendo en muchas circunstancias factor determinante en la protección de su vida, al proporcionarle un rápido y eficaz medio de escape, o de sujeción evitándole caídas y accidentes.
Normalmente, el gato araña para afilar sus uñas, pero también es una de las formas mediante las

Curiosidades:
* "Garras de gato" es el nombre de un antiguo instrumento de tortura del tamaño de los cuatro dedos de una persona. Se colocaba encima de un mango y se usaba para reducir a tiras

* Uña de gato (uncaria tormentosa): planta medicinal altamente beneficiosa.
Para ver imágenes chulis y reír un rato, pinchar aquí: Bloger de Niro
Fuente: Mascotas felinas
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martes, 18 de enero de 2011
viernes, 8 de octubre de 2010
El hombre del tiempo

En la versión web de la Revista de Folklore, encontramos una simpática investigación de Carlos Villar Esparza, la cual pretende dar información curiosa y un algo de conocimiento sobre la relación mágica, simbólica y práctica del gato doméstico y nuestra sociedad humana, y las consecuencias empíricas y espirituales que de ella derivaron, por ejemplo, la interpretación de los cambios climatológicos a partir del comportamiento felino.
Una de las creencias populares más extendidas, es que si un gato, en el momento de efectuar su aseo, pasa una de sus patas sobre una de sus orejas, es señal que la lluvia, o la tormenta, está muy próxima. En realidad se cree que el gato se pone nervioso porque su piel se carga de electricidad, y se excita a causa de las pequeñas descargas que se producen cuando toca un objeto cualquiera; por eso comienza a arañar los tejidos y trepar por las cortinas.

Otros antiguos indicadores metereológicos de estos peculiares hombres del tiempo son:
* Es claro aviso de cambio de tiempo cuando los gatos juegan.
* El estornudo de los gatos anuncia lluvia.
* Oír maullar a los gatos la última noche del año, se tenía por muy mal presagio agrícola, ya que se pensaba que anunciaba malas cosechas y granizos. También se creía que el maullido llamaba los malos tiempos.
* También anunciaban cercanas lluvia las escandalosas peleas de los gatos.
* En algunas comarcas cuando los gatos se lavan la cara, aguas seguras.

* Gato "encenizao"... lluvia o sol, dependía del tiempo que hiciese en aquel momento.
* El agricultor, guiándose por su tradición, observaba la forma de dormir el gato: si este lo hacía sobre una oreja, era señal de cambio de tiempo.
* Si alguna persona veía a otra jugar con gatos sabía que pronto iba a llover .
* Cuando los gatos corren de forma incontrolada en el interior de las casas, quería decir que se aproximaban vientos.
* En el País Vasco, si el gato se limpia la cara mirando hacia el norte, mal día se avecina; si lo hace mirando al fuego, llueve seguro. Sin embargo, cuando salían fuera de casa, ya fuera a cazar o a tumbarse al sol, anunciaban buen tiempo.
Así que prestad atención a vuestro gato ahora que llegó el otoño, porque "¡gato que mucho se lava anuncia agua!"
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miércoles, 8 de septiembre de 2010
Definiciones

Definiciones para la palabra gato (del latín, cattus) incluídas en el diccionario de la R.A.E. Me he permitido añadir las que admiten la forma femenina:
1. m/f. Mamífero carnívoro de la familia de los Félidos, digitígrado, doméstico, de unos cinco decímetros de largo desde la cabeza hasta el arranque de la cola, que por sí sola mide dos decímetros aproximadamente. Tiene cabeza redonda, lengua muy áspera, patas cortas y pelaje espeso, suave, de color blanco, gris, pardo, rojizo o negro. Es muy útil en las casas como cazador de ratones.
2. m. Bolso o talego en que se guardaba el dinero.
3. m. Dinero que se guardaba en él.
4. m. Instrumento de hierro que sirve para agarrar fuertemente la madera y traerla a donde se pretende. Se usa para echar aros a las cubas, y en el oficio de portaventanero.
5. m. Máquina compuesta de un engranaje de piñón y cremallera, con un trinquete de seguridad, que sirve

6. m. Trampa para coger ratones.
7. m. Instrumento que consta de seis o más garfios de acero, y servía para reconocer y examinar el alma de los cañones y demás piezas de artillería.
8. m/f. coloq. Ladrón, ratero que hurta con astucia y engaño.
9. m/f. coloq. Persona sagaz, astuta.
10. m. coloq. Persona nacida en Madrid.
11. m. Carp. Instrumento de hierro o de madera compuesto de dos planchas con un tornillo que permite aproximarlas de modo que quede fuertemente sujeta la pieza que se coge entre ambas.
12. m/f. Zool. Nombre aplicado a todos los félidos en general.
13. m. En Argentina y Uruguay, baile de movimientos rápidos, de pareja suelta que suele acompañarse de coplas cuya letra coincide con las distintas figuras.
14. m. En Argentina, música que acompaña ese baile.
15. m. En Costa Rica, variedad de pastel, cortado rectangularmente, compuesto de dos tapas unidas con miel o conserva.
16. m. En El Salvador, bíceps braquial (músculo par que va desde el omóplato a la parte superior del radio y, al contraerse, dobla el antebrazo sobre el brazo).
17. m/f. despect. coloq. En El Salvador y México, servidor, persona que sirve como criado.
18. (Del quechua qhatu, mercado) m. En Perú, mercado al aire libre.
19. adj. En Costa Rica y Nicaragua, dicho de una persona que tiene los ojos verdes o azules.

Gato casero: m/f. En Nicaragua, ladrón que conoce la casa en la que ha robado.
Gato cerval, o gato clavo: m/f. Especie de gato cuya cola llega a 35 cm de longitud. Tiene la cabeza gruesa, con pelos largos alrededor de la cara, pelaje gris, corto, suave y con muchas manchas negras que forman anillos en la cola. Vive en el centro y mediodía de España, trepa a los árboles y es muy dañino. Su piel se usa en peletería.

Gato de agua: m. Especie de ratonera que se pone sobre un lebrillo de agua, donde caen los ratones.
Gato de algalia: m/f. Mamífero vivérrido oriundo de Asia, de un metro de largo desde la cabeza hasta la extremidad de la cola, que mide cerca de cuatro decímetros, de color gris con fajas transversales negras, estrechas y paralelas, crines cortas en el lomo, y cerca del ano una especie de bolsa donde el animal segrega la algalia (sustancia untuosa, de consistencia de miel, blanca, que luego pardea, de olor fuerte y sabor acre. Se emplea en perfumería).
Gato de Angora: m/f. Gato de pelo muy largo, procedente de Angora, en Asia Menor.
Gato de monte: m/f. En Honduras jaguarundí (en Paraguay, felino americano de pelaje color café rojizo o negro opaco, que habita en sabanas, selvas húmedas y bosques, desde Arizona hasta el norte de la Argentina).
Gato marino: m/f. Alitán (escualo que puede alcanzar más de un metro, con cuerpo recubierto de manchas lenticulares).

Gato montés: m. Especie de gato poco mayor que el doméstico, con pelaje gris rojizo, rayado de bandas negras, y cola leonada con la punta y dos anillos también negros. Vive en los montes del norte de España.
Gato onza: m/f. En Argentina, ocelote (del nahua ocelotl, tigre), felino americano de cerca de un metro y medio de longitud, de pelaje de color amarillento con rayas y lunares negros en todo el cuerpo, cola anillada, orejas negras y punteadas de blanco. Se encuentra desde Arizona hasta el norte de la Argentina.
Gato romano: m/f. El que tiene la piel manchada a listas transversales de color pardo y negro.
Gato siamés: m. Gato procedente de Asia, de pelo muy corto y color ocre amarillento o gris, con la cara, las orejas y la cola más oscuras.

Cuatro gatos: m. pl. despect. Poca gente y sin importancia.
Ata el gato: loc. sust. m. coloq. Persona rica, avarienta y mísera.
Buscar el gato en el garbanzal: loc. verb. coloq. Empeñarse en una empresa muy difícil.
Como gato boca, o panza, arriba: locs. advs. En actitud de defensa exasperada.
Correr (pasar, ir) como gato por ascuas, o brasas: locs. verbs. coloqs. Correr con celeridad huyendo de un daño, de un peligro o de un inconveniente.
Dar (vender) gato por liebre: loc. verb. coloq. Engañar en la calidad de algo por medio de

Echarle a alguien el gato a las barbas: loc. verb. coloq. Atreverse con él, insultarle, denostarle o hacer algo que le irrite.
Estar algo o alguien para el gato: loc. verb. coloq. En Perú, estar en malas condiciones o en mal estado de salud.
Haber gato encerrado: loc. verb. coloq. Haber causa o razón oculta o secreta, o manejos ocultos.
Haber gato en jaba: loc. verb. En Cuba, haber gato encerrado.
Hacerse el gato bravo: loc. verb. coloq. En Costa Rica. Apoderarse de algo.
Hasta los gatos tienen romadizo, o tos: exprs. coloqs. En Uruguay, para reprender a quienes hacen ostentación de cualidades que no les son propias.
Lavarse a lo gato: loc. verb. coloq. Lavarse sin mojarse apenas y especialmente hacerlo pasándose por la cara un paño mojado.
Llevar el gato al agua: loc. verb. Triunfar en una competencia, salir ganancioso. / loc. verb. coloq. Superar una dificultad o arrostrar el riesgo de una empresa.

Lengua de gato:
- f. Planta chilena, de la familia de las Rubiáceas, de hojas aovadas y pedúnculos axilares, con una, dos o tres flores envueltas por cuatro brácteas. Sus raíces, muy semejantes a las de la rubia, se usan, como las de esta, en tintorería.
- f. Bizcocho o chocolatina duros, alargados y delgados.
Mano de gato:
- f. Corrección de una obra, hecha por persona más diestra que el autor (ej. En este cuadro, o en este escrito, ha andado la mano de gato).
- f. Utensilio de tocador consistente en un palito recubierto de

-f. coloq. Aliño y compostura del cutis, principalmente el de la cara.
Ojo de gato: m. Ágata de forma orbicular y color blanco amarillento, con fibras de asbesto y amianto.
Ojos de gato: com. coloq. Persona que los tiene de color agrisado o incierto.
Pelo de gato: m. En Costa Rica, llovizna.
Pie de gato: m. Patilla (parte de la llave de algunas armas de fuego).
Sopas de gato: f. pl. Las que se hacen de rebanadas de pan cocidas en agua, aceite crudo y sal.
Uña de gato: f. Perú. Planta de la selva que crece como liana y es muy apreciada por sus propiedades medicinales regenerativas.
Uva de gato: f. Hierba anual de la familia de las Crasuláceas, que se cría comúnmente en los tejados, con tallos de dos a tres centímetros, hojas pequeñas, carnosas, casi elipsoidales, obtusas, lampiñas, que parecen racimos de grosellas no maduras, y flores blancas en corimbos.
Vara de tumbar gatos: f. fest. coloq. En Cuba, persona muy alta y delgada.
Ilustraciones: Carlos C. Laínez, Karen Davis, Bogdan Zwir
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viernes, 3 de septiembre de 2010
Fashion victims

Tengo un poco descuidada la serie dedicada a los refranes o locuciones, así que hoy lo voy a compensar con dos por el mismo precio; ambos proceden de la zona castellano-leonesa y dicen así:
1 - GATO CON GUANTES NO CAZA RATONES:
Significa que para hacer bien alguna faena no es conveniente llevar adornos que nos estorben o cosas innecesarias que dificulten su correcta ejecución. En particular se usa para criticar a los que se arreglan demasiado para un trabajo.
De este popular refrán existen varias formas alternativas:
- "Gato con guantes no caza" (así lo recoge Miguel Delibes)
- "Gato con guantes no caza ratón"
- "Gato con guantes no caza, pero amenaza" (disculpando el uso de los adornos innecesarios)
2 - HASTA LOS GATOS QUIEREN ZAPATOS:
Este es el comentario que reciben aquellos con pretensiones exageradas, que no se corresponden ni con sus méritos ni con su condición.
La señora María Moliner dice, en su Diccionario de Uso del Español, que HASTA LOS GATOS GASTAN [QUIEREN] ZAPATOS es una "frase con que se comenta que alguien pretende cosas que corresponden a mayor edad o mejor situación que las suyas".
El Diccionario de la Real Academia Española dice que HASTA LOS GATOS TIENEN ROMADIZO o TOS son expresiones coloquiales usadas "para reprender a quienes hacen ostentación de cualidades que no les son propias".

Al igual que los guantes y zapatos, los gatos, por su elegancia, son a menudo complementos ideales para la fotografía de moda. En esta fusión, a menudo el gato adquiere relevancia sobre el modelo y lo "viste" casi tanto como las prendas que se publicitan.
Esto se puede observar ya desde los primeros años de la fotografía de moda, en trabajos de algunos fotógrafos como el elegantísimo John Rawlings, el cual perteneció a la élite de fotógrafos de moda durante treinta años, con sus maravillosas fotografías para Vogue o Glamour.


Otro de los grandes, Tim Walker, aprendiz con Cecil Beaton y Richard Avedon, y uno de los fotógrafos más personales y atípicos del panorama actual, utiliza la imagen del persa para sus fotografías, de las que cabe recordar la de gatos pintados de colores pastel, tan llamativas como bucólicas.

También han utilizado modelos felinos el neoyorkino Steven Meisel, famoso por su colaboración con Madonna en su libro SEX, y en cuyas imágenes siempre encontramos referencias al cine, al arte y a toda clase de tendencias culturales, por polémicas que estas puedan ser, y el extravagante Miles Aldridge, reconocido por sus fotografías ultra-nítidas, artificiosas y detallistas que seducen por unos personajes que parecen habitar, en estado de alienación constante, un mundo de ficción, congelado y estático.
Ilustración: David Vela
Fotografías: Steven Meisel, John Rawlings, Miles Aldridge y Tim Walker
Fuente: La curiosidad mató al gato
miércoles, 21 de julio de 2010
Ley de Murphy

Me temo que ayer me fui por las ramas en alas de la danza y extasiada ante el recuerdo de los maravillosos musicales de Ginger y Fred, me olvidé del refrán...
"Caer de pie como un gato". Sí, casi todos conocemos el hecho de que los gatos caen siempre de pie pero, ¿cómo lo logran?
Todo se explica si tenemos en cuenta su morfología y capacidades y, sobre todo, siendo siempre conscientes de sus limitaciones. Su tremenda agilidad, su asombroso sentido del equilibrio y su cuerpo dotado de una fibrosa musculatura y una flexibilidad innata (igualito que Fred) son los que le dan esta capacidad de girar sobre sí mismo en el aire.
Ahora, si la caída se produce a una distancia demasiado corta, al gato no le dará tiempo de demostrarnos su agilidad, y si la

Este mecanismo se inicia cuando el gato nota la aceleración de la caída, momento en el que adopta una postura defensiva ofreciendo una mayor superficie de contacto con el aire y frenando así la velocidad de la caída, y es precísamente por esto que suelen salir mejor parados los gatos que caen desde un segundo piso que los que caen desde un primero, ya que tienen más tiempo para reaccionar y amortiguar la caída.
Un gato cayendo, lo primero que hará siempre para enderezarse será rotar su cabeza, a continuación girará la columna, alineará las patas y finalmente arqueará la espalda para disminuir así el impacto de la caída, y, tras alcanzar el suelo, flexionará las patas y amortiguará el golpe con las almohadillas de sus patas. El mecanismo más sutil que jamás podréis ver (excepto en algunas pelis de Fred).
Evidentemente, se necesita un cuerpo especialmente adaptado para conseguir superar un reto de estas magnitudes, y es que el gato tiene 40 huesos más que el hombre, los cuales están repartidos principalmente en lacolumna y en la cola, aportándoles una flexibilidad asombrosa. Además, los discos de sus vértebras son proporcionalmente más gruesos que los humanos y tienen la
Para terminar, una anécdota: en 1894, la Academia de Ciencia de París solicitó una explicación física de por qué el gato tiene la capacidad de aterrizar sobre sus cuatro patas después de caer desde una gran altura.
El médico Étienne Jules Marey, armado de un equipo que constaba de un grabador cinematográfico y un cronofotógrafo, con el que era capaz de capturar la imagen de un gato cayendo a 60 imágenes por segundo, logró captar la secuencia exacta de las maniobras felinas.
Después de todo, para un ser que es capaz de recorrer cinco veces la longitud de su cuerpo con un sólo salto (lo que equivaldría a una persona saltando unos 7 metros), ¡lo de caer de pie tiene que ser coser y cantar!
Abrazos fieros para todos.
Fuente: paperblog
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martes, 20 de julio de 2010
En alas de la danza

Hace tiempo que no traigo a colación un refrán, y me quedan muchos en el tintero. Son numerosos los que podemos encontrar en la tradición popular, cuyo origen están en la observación. Muchas de las características del comportamiento felino aparecen plasmadas de una u otra manera. Por ejemplo, uno que alude a las cualidades físicas de un gato: "Caer de pie como un gato".
Si hay una persona que puede comparársele al gato en flexibilidad, elegancia, gracia y precisión ese es Fred Astaire, actor, cantante, coreógrafo y bailarín de teatro y cine estadounidense. Su carrera teatral y su posterior carrera en el cine abarcaron un total de setenta y seis años, durante los que rodó 31 películas musicales.
Balanchine y Nureyev le consideraron el mejor bailarín del siglo XX, y está generalmente reconocido como uno de los bailarines más influyentes en la historia de los musicales, y eso que en un informe

Pues para saber bailar sólo un poco, fue un bailarín virtuoso, capaz de transmitir riesgos despreocupadamente o emociones profundas con una facilidad y naturalidad pasmosas. Su control técnico y sentido del ritmo fueron asombrosos. Su maravilloso estilo fluía a partir de gran variedad de influencias que incluían claqué, baile clásico y ritmos afroamericanos, con el que fijó los estándares con los que los posteriores musicales en cine serían juzgados. Coreografió todas sus propias rutinas, normalmente con la ayuda de otros coreógrafos, principalmente, Hermes Pan.
A Astaire se le reconocen dos innovaciones importantes en el cine musical. Primero, su insistencia de que la cámara (casi estacionaria) filmara una rutina de baile en una única toma, manteniendo a los bailarines en todo el encuadre durante

Su perfeccionismo fue legendario así como lo fue su modestia y consideración hacia sus colaboradores. Asimismo, su consumado arte le proporcionó la admiración de algunas leyendas del baile del siglo XX como los citados George Balanchine y Rudolf Nureyev, los hermanos Nicholas, Mikhail Baryshnikov, Margot Fonteyn, Bob Fosse, Gregory Hines, Gene Kelly, Bill Robinson o Michael Jackson.

Aunque algunas de sus otras parejas tenían una técnica superior, sin duda Ginger fue la mejor:
"Rogers sobresalía entre las parejas de Astaire no porque fuera superior a otras como bailarina sino porque, como una actriz intuitiva y hábil, ella era suficientemente cautelosa para darse cuenta que la interpretación no acababa cuando el baile comenzaba ... la razón por la que muchas mujeres han fantaseado bailar con Fred Astaire es que Ginger Rogers transmitía la impresión de que bailar con él es la experiencia más emocionante imaginable."
Lo que daría yo por volar como Ginger...
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martes, 16 de marzo de 2010
A la caza

Si pones en Google "jugar al gato y al ratón", te saldrán cientos de miles de páginas, no en vano, esta es una de las expresiones coloquiales más utilizadas en nuestro idioma. La frase se dice de las personas que se van persiguiendo y esquivando mutuamente, o que tratando de encontrarse o comunicarse, no lo consiguen.
No se sabe exactamente cuál fue la primera cultura en domesticar a los gatos, aunque siempre se ha asociado su domesticación a los egipcios, los asirios o alguna cultura predecesora a partir del gato salvaje africano.
Se han descubierto restos de domesticación del Felix Silvestris Catus en Chipre que datan de hace 9.500 años y se cree que los egipcios empezaron a hacerlo en torno al año 4000 a. de C. para mantener a las

Incomprensiblemente, en la Edad Media se culpaba a los gatos de transmitir la peste bubónica, con lo que fueron exterminados en masa, contribuyendo a que se multiplicara la población de ratas, auténticos propagadores de la plaga.
Y es que, en relación a su tamaño, los gatos domésticos son depredadores muy eficaces. Pueden emboscar y abalanzarse sobre distintos vertebrados usando tácticas similares a los leopardos y tigres; es entonces cuando asestan la mordida

Los ejemplares bien alimentados pueden cazar y matar aves, ratones, ratas, lagartos y otros pequeños animales, para luego mostrar el trofeo de caza a sus dueños. El motivo por el cual lo hacen no está totalmente claro, pero se cree que esta acción está relacionada con los comportamientos de creación de lazos afectivos. Es probable que esperen ser elogiados por su contribución simbólica al grupo.
Se sabe que, en la vida salvaje, incluso un macho puede compartir su caza con miembros de su familia. El obsequio de piezas por parte de un animal bien alimentado puede ser usual, e interpretarse como un gesto de cariño y familiaridad.
Para terminar, recordar el famoso juego infantil del gato y el ratón.

Para quien lo desconozca, consiste en hacer un corro con los participantes cogidos de la mano. Se escogen dos niños/as para que interpreten el papel de gato y ratón, respectivamente.
Al ritmo de la canción: "Ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no te pilla esta noche, mañana te pillará", el ratón intentará escapar por entre los agujeros que hacen entre dos de los participantes con las manos cogidas y los brazos lo más extendidos posible.
El gato tiene que intentar pillar al ratón, pero los participantes han de impedirlo bajando los brazos para que no pase, pero puede colarse entre los agujeros, siempre y cuando no los rompa al pasar.
¡Buena caza!
Pinturas:
* Francisco de Goya, detalle de gatos y pájaro en el retrato de Manuel Osorio de Zúñiga (1788)
* Anónimo, Naturaleza muerta con gato y ratón (1820)
* Gustave Doré
* Horatio Henry Couldery, Conejos en la jaula observados por un gato (1890)
Escuchar: Ratón, que te pilla el gato (canción popular)
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martes, 16 de febrero de 2010
La curiosidad mató al gato

Resulta curioso el concepto que tiene nuestro refranero de la figura del gato. Son muchas las características del comportamiento felino las que aparecen plasmadas de una u otra manera. Por ejemplo, la famosa frase "la curiosidad mató al gato".
A pesar de parecer muy española, esta frase tiene su origen en el inglés "curiosity killed the cat". Originalmente, se decía "care kills a cat" ( = la cautela mató al gato) y empezó a usarse en el siglo XVI; la frase es un reconocimiento de que los gatos son muy cautos y cuidadosos.
Transcurrido el tiempo, la palabra "care" se convirtió en "curiosity". Igualmente, la nueva frase reconoce otra característica del comportamiento felino: su enorme curiosidad.
Es un hecho "curioso" que si la primera frase parece animarnos a investigar, a no ser excesivamente cautos, la segunda frase nos

Curiosa, por no salir del tema, además de aberrante, es como se puede calificar esta noticia de hoy: el periodista italiano Giuseppe Bigazzi, presentador del concurso de cocina "La prova del cuoco" (La prueba del cocinero), de la televisión pública RAI, ha sido acusado de maltrato animal tras sugerir en su programa una receta elaborada con carne de gato e incitar así a su consumo.
"Lo que ha sucedido en el programa en un canal televisivo de servicio público es de una gravedad absoluta", declaró este lunes la subsecretaria de salud italiana, Francesa Martini, que aseguró que instará a las autoridades competentes a que tomen "medidas estrictas" contra Bigazzi. Las declaraciones del periodista, realizadas el pasado martes, son, según dijo

"El Estado promueve la tutela de los animales de compañía y condena los actos de crueldad, el maltrato y el abandono, con el fin de favorecer una correcta convivencia entre el hombre y el animal y de tutelar la salud pública y el medio ambiente", recordó. Asimismo, aseguró que "la magnificación de la bondad de la carne felina y la incitación a su consumo, más aún en un programa de gran audiencia, son un delito y una conducta que puede ser fácilmente imitada" (¡espero que no!).
Por otra parte, la Sociedad Nacional Protectora de Animales (ENPA) ha emprendido actuaciones contra Bigazzi y su programa, que se emite desde hace diez temporadas, "por incitar al maltrato animal".
Escuchar: Bob Dylan, The Man gave the name to all the animals
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viernes, 4 de diciembre de 2009
Como el perro y el gato

Se usa la expresión "llevarse como el perro y el gato" cuando dos personas se pelean de forma violenta constantemente.
Los perros y los gatos no siempre se llevan mal. Pertenezco a una generación que se educó
en su infancia con las películas antiguas de Disney, aquellas en las que los animales no hacían nunca sus necesidades fisiológicas y las especies convivían unas con otras en el mismo bosque de dibujos animados como si fueran miembros de una asociación de vecinos, aunque mejor avenidos entre sí que los miembros de las humanas comunidades de propietarios. Pero, por simpático que ésto resulte, no deja de ser un error.
Perros y gatos pueden convivir en armonía en un hogar, siempre que se tomen una serie de precauciones. En la conducta comparada entre perros y gatos, los instintos depredadores originarios de los segundos, se encuentran mucho más presentes que los del perro, que se inclinan más por los hábitos carroñeros. Sólo una cuestión de tamaño impide por lo general que sea el gato el ganador de cualquier trifulca entre ellos.
Es aconsejable evitar abandonar la casa con perro y gato solos en una habitación: depende de cuál de los dos haya llegado antes y de cómo se haya llevado a cabo el proceso de socialización entre ellos. Pero, por si acaso, mejor ir con cuidado.
La presencia de un perro puede producir la aparición de comportamientos de ansiedad en los gatos, como el rechazo de la comida o de su caja de arena, sobre todo, en los casos en que el gato estaba en casa antes de la llegada del perro. Si esto sucede, lo más prudente es trasladar al gato a una zona tranquila de la casa hasta que se complete su aclimatación a los nuevos olores, sonidos y costumbres asociados a la presencia del perro.
Si la segunda mascota no es un perro, sino un pajarito, peces, roedores, etc..., la solución de un
posible conflicto entre especies se inclina peligrosamente del lado del gato, pues cualquiera de las mascotas citadas se encuentra dentro del reportorio de presas grabado en el instinto atávico del felino doméstico. Qué decir si nuestro gato está cogido de la calle: lo normal es que venga enseñado por su madre a cazarlos.
Los perros y los gatos no siempre se llevan mal. Pertenezco a una generación que se educó

Perros y gatos pueden convivir en armonía en un hogar, siempre que se tomen una serie de precauciones. En la conducta comparada entre perros y gatos, los instintos depredadores originarios de los segundos, se encuentran mucho más presentes que los del perro, que se inclinan más por los hábitos carroñeros. Sólo una cuestión de tamaño impide por lo general que sea el gato el ganador de cualquier trifulca entre ellos.

La presencia de un perro puede producir la aparición de comportamientos de ansiedad en los gatos, como el rechazo de la comida o de su caja de arena, sobre todo, en los casos en que el gato estaba en casa antes de la llegada del perro. Si esto sucede, lo más prudente es trasladar al gato a una zona tranquila de la casa hasta que se complete su aclimatación a los nuevos olores, sonidos y costumbres asociados a la presencia del perro.
Si la segunda mascota no es un perro, sino un pajarito, peces, roedores, etc..., la solución de un

Así que aquí sí hay que ser rigurosos, porque aunque los de Disney consideren que una pantera puede convertirse en la mejor amiga de una boa, la realidad es que nuestro gato no verá en la iguana mucho más que un suculento bocado. Así es la vida.
Fuente: Antonio Perea, El mundo del gato (Abril-Mayo 2009)
Fuente: Antonio Perea, El mundo del gato (Abril-Mayo 2009)
Escuchar: Umberto Tozzi, Te amo
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miércoles, 7 de octubre de 2009
No seamos pardillos

Casi todo el mundo conoce este famoso dicho y su significado: la oscuridad nos oculta la belleza o las imperfecciones de aquello que contemplamos.
Sin embargo, pocos saben por qué nuestros ojos pueden ocasionarnos más de un disgusto por fiarnos de ellos en plena oscuridad.
En cuanto a los órganos de los sentidos se refiere, el ser humano no tiene el poderoso sentido del olfato de los perros, ni la vista de un águila y tampoco el oído de las belugas.
En cuanto a los órganos de los sentidos se refiere, el ser humano no tiene el poderoso sentido del olfato de los perros, ni la vista de un águila y tampoco el oído de las belugas.
En cuanto al órgano de la visión, todos tenemos un punto ciego del cual no somos conscientes, una pequeña zona en cada ojo en la que no podremos ver nada. Pero las imperfecciones de la vista que vienen "de serie" en el ser humano no terminan con el punto ciego.
Cuando la oscuridad hace acto de presencia, este sentido se vuelve bastante penoso, ya que somos incapaces de distinguir los colores. De ahí el famoso dicho, porque en ausencia de luz, las cualidades estéticas de aquello que vemos se nos escapan en su mayoría y terminamos viendo todo en una escala de grises.
El fenómeno no es baladí, puesto que tiene su influencia en ciertas situaciones de la vida. Por ejemplo, cualquier estafador sabe que la mejor oportunidad de colar algo viejo como nuevo es durante la noche. También son muy cotidianas para muchas personas las "sorpresas" en el despertar con un ligue de la noche anterior y descubrir que éste no era, lamentablemente, como lo recordaba. Y es que, dejando a un lado el efecto "estilizador" del alcohol, una buena ausencia de luz puede ayudar mucho a aquellos hombres y mujeres menos favorecidos físicamente. Que las discotecas y pubs suelan ser lugares más bien poco iluminados no es algo que ocurra por casualidad. Además de ofrecer un espacio más "íntimo", la oscuridad es la aliada de las imperfecciones.
Toda esta incapacidad de no poder distinguir los colores cuando no hay luz o ésta es muy débil se la debemos a nuestra retina. La retina se encuentra en la parte trasera e interna del globo ocular. Está formada por una serie de células diversas y receptores nerviosos de luz a partir de los cuales se codifica la señal luminosa y se transmite, mediante impulsos nerviosos, hasta el cerebro para terminar dando lo que nosotros llamamos "vista".
El fenómeno no es baladí, puesto que tiene su influencia en ciertas situaciones de la vida. Por ejemplo, cualquier estafador sabe que la mejor oportunidad de colar algo viejo como nuevo es durante la noche. También son muy cotidianas para muchas personas las "sorpresas" en el despertar con un ligue de la noche anterior y descubrir que éste no era, lamentablemente, como lo recordaba. Y es que, dejando a un lado el efecto "estilizador" del alcohol, una buena ausencia de luz puede ayudar mucho a aquellos hombres y mujeres menos favorecidos físicamente. Que las discotecas y pubs suelan ser lugares más bien poco iluminados no es algo que ocurra por casualidad. Además de ofrecer un espacio más "íntimo", la oscuridad es la aliada de las imperfecciones.
Toda esta incapacidad de no poder distinguir los colores cuando no hay luz o ésta es muy débil se la debemos a nuestra retina. La retina se encuentra en la parte trasera e interna del globo ocular. Está formada por una serie de células diversas y receptores nerviosos de luz a partir de los cuales se codifica la señal luminosa y se transmite, mediante impulsos nerviosos, hasta el cerebro para terminar dando lo que nosotros llamamos "vista".
Hay básicamente dos tipos de receptores: los conos y los bastones, llamados así por la forma que tienen. Los conos son los que aportan color a nuestra vida (y nunca mejor dicho) gracias a ellos podemos ver los colores. Sin embargo, tienen un inconveniente, sólo nos permiten ver los colores a partir de cierta intensidad lumínica, es decir, que sin la suficiente luz no podemos captar los colores porque estos receptores no funcionan, y entonces sólo podemos ver en escalas de grises.

¿Y por qué sólo en grises? Porque los bastones, el otro tipo de receptor de la retina, responden mejor ante un mínimo estímulo de luz y nos permiten ver tonos entre el blanco y el negro. Además de esto, también hay que tener en cuenta la gran diferencia de cantidad de ambos receptores: más de cien millones de bastones por tan sólo entre 3 y 7 millones de conos. Sin embargo, el "rendimiento" funcional de los conos, aún en menor cantidad, es mayor con respecto a los bastones.
Así que, recuerda, cuando creas que van colarte gato (pardo) por liebre en una noche, piénsatelo mucho antes de fiarte de tus ojos. ¡No seas pardillo!

¿Y por qué sólo en grises? Porque los bastones, el otro tipo de receptor de la retina, responden mejor ante un mínimo estímulo de luz y nos permiten ver tonos entre el blanco y el negro. Además de esto, también hay que tener en cuenta la gran diferencia de cantidad de ambos receptores: más de cien millones de bastones por tan sólo entre 3 y 7 millones de conos. Sin embargo, el "rendimiento" funcional de los conos, aún en menor cantidad, es mayor con respecto a los bastones.
Así que, recuerda, cuando creas que van colarte gato (pardo) por liebre en una noche, piénsatelo mucho antes de fiarte de tus ojos. ¡No seas pardillo!
Escuchar: Orquesta Platería, Gatísimo
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martes, 15 de septiembre de 2009
Gato encerrado
En multitud de ocasiones, utilizamos expresiones que literalmente no significan lo que realmente se quiere expresar con ellas, pero el "otro significado" de estas frases hechas está tan arraigado dentro de la sociedad, que se usan diariamente y de forma coloquial.
En nuestro caso, los dichos y refranes populares son la prueba fehaciente de que el gato está inscrito en la cultura del lenguaje de una forma ancestral e indiscutible. Rara es la lengua que no hace referencia a este animal, bien para ponderar alguna de sus cualidades, bien para satanizar, una vez más, su lado incomprendido y misterioso. Veamos otra:
AQUÍ HAY GATO ENCERRADO
AQUÍ HAY GATO ENCERRADO
El origen parecer estar en la costumbre, durante la Edad Media, de llevar ocultos entre la ropa monederos fabricados con cuero de gato, a los que se llamaba popularmente “gatos”, recibiendo este nombre tanto la bolsa propiamente dicha como su contenido. Siendo "gatos", pues, que encerraban riquezas desconocidas, el significado de esta expresión realmente lo que quería decir era “buena bolsa (dinero) ha de estar oculta”, mientras que ahora se emplea para decir cuando se sospecha de que hay algo oscuro o alguien esconde un secreto.
Leer más: Dichos, dimes y diretes
Escuchar: Los gandules, Cuídame el gato
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viernes, 17 de julio de 2009
Ni tres ni cinco ¡son cuatro!

"Váyase vuestra merced, señor, norabuena, su camino adelante, y enderécese ese bacín que trae en la cabeza, y no ande buscando tres pies al gato" (El Quijote, capítulo XXII, 1ª parte)
"¡Allá darás, rayo! ¡No, sino ándeme yo buscando tres pies al gato por el gusto ajeno!" (El Quijote, capítulo X, 2ª parte)
Continuando con la serie dedicada a los dichos y refranes populares que referencian al gato como animal inscrito en la cultura del lenguaje de una forma ancestral, hoy le buscamos los tres pies al gato, curiosa expresión que equivale a buscar respuestas o soluciones rebuscadas mediante reflexiones y sospechas sin demasiado fundamento, andarse con sutilezas o intentar buscar razones donde no las hay, tentando la paciencia de los demás con riesgo de irritarle.
"Buscar tres pies al gato" es una derivación de la expresión original, que era “buscar cinco pies al gato”, modismo que todavía se usa así en algunas zonas geográficas, y cuya procedencia

"Buscar cinco pies al gato se dice de los que con sofisterías y embustes nos quieren hacer entender lo imposible; nació de uno que quiso probar que la cola del gato era pie."
Dibujo: Pablo Picasso, Don Quijote, 1955
Expresiones populares en El Quijote: Asociación Alcozar
Escuchar: Rosario Flores, De ley
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