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jueves, 24 de febrero de 2011

La Luna que cautiva

Eric Hu

Cuando parta,
dejadme ser, como la luna,
amigo del agua.

MIZUTA MASAHIDE


En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

GLORIA FUERTES


«En el majestuoso conjunto de la creacion, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espiritu y de vuelo desusado a mi fantasía como la luz apacible y desmayada de la luna.» (Gustavo Adolfo Bécquer)

«Con la libertad, las flores, los libros y la Luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?» (Oscar Wilde)

«¿Visteis la luna reflejar serena entre las aguas de la mar sombría, cuando se calma nuestra amarga pena, y siente el corazón melancolía?» (Rubén Darío)



BALADA DE LA LUNA EN EL PINO

La luna estaba en un pino,
rosa en el cielo violeta...
Hoy viene en una carreta,
muerto y sin rumor, el pino...

¿Vendrá la luna en el pino?

Sobre el polvo del camino,
¡oh, qué frescura violeta!
¡Cómo gime la carreta
por el morado camino!

¿Vendrá la luna en el pino?

¡Cuán blandamente va el pino
rozando el suelo violeta!
Llanto verde la carreta
llora, del verdor del pino...

¿Vendrá la luna en el pino?

¿Dónde está el lirio divino
de aquel naciente violeta?
¿Lleva, rosa la carreta,
como un esplendor divino?

¿Vendrá la luna en el pino?

La luna estaba en el pino;
hoy viene en una carreta,
muerto y sin rumor, el pino...

¿Vendrá la luna en el pino?

Juan Ramón Jiménez

Pintura: Eric Hu

viernes, 28 de enero de 2011

Poemas del Milenio XVI

Nicola Slattery

NOTA BIOGRÁFICA

Gloria Fuertes (1918-1998)

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
a los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.

Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.

Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

(de Antología y poemas del suburbio, 1954)

Pintura: Nicola Slattery, Hallowed cat

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Balada salvaje



BALADA SALVAJE


A Lucinda, que tanto ama los versos.
Y a JM en nuestro segundo aniversario.

Qué amor más sano había
entre el ciervo y aquella gacelilla.

Se encontraban al alba junto al lago,
se corrían saltando todo el día.

Su amor fue como el agua del arroyo,
¡qué cristalino amor ay, les unía!
La gacela y el ciervo paseaban
por el bosque besándose en la umbría.

Desinteresado amor les unía.
En el mundo animal
pasan las cosas
más bellas de la vida.

Un pájaro que canta a la paloma;
un lagarto que espera noche y día...
-una gacela hermosa se estremece,
porque el ciervo la mira-.

La roca tiene amores con el musgo,
la pared con la hiedra.
El árbol se conmueve con la brisa
el mar ama a la tierra.

Y todo tiene amores para nada.
Sólo del hombre brota el egoísmo.
La gacela y el ciervo se han parado,
bajo la sombra espesa de los tilos...

Gloria Fuertes

Ilustración: Alpasky