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miércoles, 7 de marzo de 2012

Supercalifragilisticoespialidoso







En memoria de Robert Sherman (1925-2012)

jueves, 17 de marzo de 2011

Poemas del Milenio XXII

Las princesas Disney

LA PRINCESA ESTÁ TRISTE
Rubén Darío (1867-1916)


SONATINA

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe del Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz,
o en el rey de las islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de Mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!

«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor.»

(de Prosas profanas, 1896-1901)

Brianna Garcia

Ilustración:
Brianna Garcia

viernes, 17 de abril de 2009

Chistes de gatos

John Tenniel, Alicia y el gato de Cheshire
El sentido de la orientación

Había un marido que odiaba tanto al gato de su esposa que decidió hacerlo desaparecer. Lo pone en una bolsa y lo lleva en el coche a 20 manzanas de la casa. Cuando vuelve, el gato lo está esperando en la puerta de su casa.

Nervioso, el hombre repite la operación, pero ahora lo deja a 40 manzanas de la casa. Cuando vuelve, el gato lo está esperando en la puerta.

Ahora, el marido encabronado agarra al gato y se lo lleva, 10 manzanas a la derecha, 15 manzanas recto, 12 manzanas a la izquierda y luego 35 manzanas al norte, lo baja y arranca el coche para irse.

Cinco minutos más tarde llama el marido a la esposa y le dice:
- ¿Querida, el gato esta por ahí?
- Sí, acaba de llegar, ¿por qué mi cielo?
- Pónmelo al teléfono que estoy perdido...

El imitador

José es uno de esos tipos que siempre está haciendo alarde de sus supuestas virtudes. Un día, en una reunión de amigos, aseguró que no había nadie como él para hacer imitaciones. Desconfiado, uno de los presentes le preguntó:
- Y tú, ¿qué imitas?
- De todo, pero a los que mejor imito son a los gatos
- Pero, cualquiera hace "miau, miau", dice el otro
- Sí, pero no cualquiera come ratones.
Disney, Alicia y el gato de Cheshire
Gato perdido

Pepito se presenta en casa de la señora que vive en el primer piso, la cual anunció a todo el vecindario que se le había escapado su canario, ofreciendo una buena gratificación a la persona que lo encontrara.

Pepito le dice a la mujer:
- "Aquí está su pajarito, señora", presentándole a un gato que había encontrado en la azotea
-¿Estás loco, niño? Lo que me traes es un gato pulgoso
- Sí, pero el canario está adentro, señora.

Escuchar: Jewel, Goodbye Alice in Wonderland

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Disney's Cats: los villanos

Lucifer
Los gatos arrastran fama de bordes, ariscos, despegados y traicioneros.

En la Edad Media, comenzaron la persecuciones contra el gato originadas por la ignorancia y por absurdas supersticiones que relacionaban al animal con determinados ritos diabólicos. El tener un gato bastaba para acusar a una persona de brujería y la acusación era segura si el animal era de color negro. En los siglos siguientes todos los herejes que fueron surgiendo, tenían "malignas relaciones con los gatos", incluso los templarios. Esta masacre injustificada de los gatos se pagó cara, con la proliferación de las ratas, que favorecieron la difusión de la peste...

Sy y AmHay gente que cree que los gatos negros traen mala suerte, y que no hay nada más terrible que ese gato negro que se te cruza en el camino, y más si va de derecha a izquierda.

Depende de las culturas: para los egipcios eran animales sagrados, en la Inglaterra victoriana se consideraba que si un gato negro se paseaba por delante de unos novios a punto de casarse representaba felicidad y fecundidad para los contrayentes, y los marineros consideraban que traía buena suerte tener un gato negro a bordo, aunque no se podía pronunciar la palabra "gato", pues hacerlo acarrearía grandes desgracias. Igualmente, las mujeres de los marineros solían tener un gato negro en casa para asegurarse que sus maridos volverían sanos y salvos.

Lucifer en "La Cenicienta" (1950)
Sy y Am en "La dama y el vagamundo" (1955)

martes, 4 de noviembre de 2008

La luna rosa está en camino

Pink MoonCon "Pink Moon", su tercer disco, Nick Drake se despide. Muere en 1974 a los 26 años de una sobredosis de antidepresivos sin una nota de suicidio, dejando como legado tres discos hermosos y reveladores.

Ninguno de sus discos vendió una cantidad significativa de copias. El reconocimiento le llegó después de haber muerto: en el año 2000 Volkswagen usó está canción en una publicidad televisiva y en un mes se vendieron más álbumes suyos que en los treinta años anteriores.



PINK MOON

I saw it written and I saw it say / Lo he visto escrito y lo he visto decir
Pink moon is on its way / La luna rosa está en camino
And none of you stand so tall / Y ninguno estáis a tanta altura
Pink moon gonna get ye all / La luna rosa va a alcanzaros a
tod@s
And it's, yes it's a pink moon / Y es, sí es una luna rosa
Pink, pink, pink, pink / Rosa, rosa, rosa, rosa
Pink, pink moon. / Rosa, luna rosa.
Pink, pink, pink, pink / Rosa, rosa, rosa, rosa
Pink moon. / Luna rosa.

I saw it written and I saw it say / Lo he visto escrito y lo he visto decir
Pink moon is on its way / La luna rosa está en camino
And none of you stand so tall / Y ninguno estáis a tanta altura
Pink moon gonna get ye all / La luna rosa va a alcanzaros a tod@s
And it's a pink moon / Y es una luna rosa
Yes, a pink moon. / Sí, una luna rosa.

lunes, 27 de octubre de 2008

Disney's Cats: Los Aristogatos

The Aristocats1910. En París una anciana millonaria y excéntrica, Madame Bonfamille, lleva una vida feliz con sus gatos en su enorme mansión, con la única ayuda de su fiel mayordomo, Edgar.

Allí, una gatita finolis llamada Duquesa vive con sus tres traviesos cachorros (Toulouse, Berlioz y Marie), sin saber que en realidad el mayordomo planea acabar con todos los gatos para convertirse en el único heredero de la enorme fortuna de la anciana.

Decidido a acabar con los gatos, el malvado Edgar los abandona en un lugar remoto, donde son ayudados por Thomas O’Malley, un atractivo gato vagabundo con mucho mundo a sus espaldas.

Desde el principio, O’Malley siente algo especial por la elegante Duquesa, y se propone ayudar a su romántica amiga y a sus cachorros a regresar a casa de Madame Bonfamille, aunque ello suponga enfrentarse con todos los peligros de la gran ciudad.

Afortunadamente, cuentan con la ayuda de Scat Cat y sus gatos swing, que añaden un toque de ritmo y diversión en la vida de Duquesa y los cachorros.

¡Todos quieren ya ser gatos jazzzzzzzzzzzzzz!

Locos por el jazz
Los Aristogatos (The Aristocats), 1970, director Wolfgang Reitherman
Banda sonora: The Cure, Lovecats