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lunes, 14 de enero de 2013

Poema para mi hija


POEMA PARA MI HIJA

Se lo doy con la
cuchara: papilla de pollo con fideos
ciruelitas
un postre de frutas infantil.

se lo doy con la cuchara y
por el amor de Dios
no le eches la culpa a la
niña
no le eches la culpa al
gobierno
no le eches la culpa a los jefes ni a las
clases trabajadoras...

méteselo
en esa boquita
como cera
fundida.

llama un amigo:
~¿qué vas a hacer ahora, Hank?
~¿qué demonios quieres decir con qué voy a
hacer?
~me refiero a que ahora tienes una responsabilidad, tienes
que educar
bien a la
cría.

en vez de eso le doy de comer:
¡se lo meto con la cuchara!
ojalá se haga con
un sitio en Beverly Hills
sin la menor necesidad de cobrar el paro en la vida
y nunca tenga que venderse al mejor
postor.

y nunca se enamore de un soldado o un asesino de cualquier
clase.

y ojalá
aprecie a Beethoven y Jelly Roll Morton y
los vestidos bonitos.

tiene una auténtica
oportunidad:
antes estaba el
Fondo Teórico y ahora está la
Gran Sociedad.

~¿vas a seguir apostando a los caballos? ¿vas a seguir
bebiendo? ¿vas a seguir ...?

~sí.

ella es una flor que se mece al viento en el centro absoluto de
mi corazón...

ahora duerme maravillosamente como una
barca en el Nilo.

es posible que algún día
me entierre.

eso estaría bien.

si no supusiera una
responsabilidad.

Charles Bukowski

¡Felicidades, Laura! 

viernes, 8 de abril de 2011

El bueno de Hank

Sarah Jane Szikora

Charles Bukowski, que en una entrevista dijo tajantemente: "...Yo no amo a la humanidad ¿entiendes?", sí confesó en muchas ocasiones amar a los animales. A los gatos, en concreto, siempre les dedicó palabras llenas de calidez y admiración.

Charles Bukowski y su teoría sobre los gatos como sistema para la vida eterna:


“Es bueno tener un montón de gatos alrededor. Si uno se siente mal, mira a los gatos y se siente mejor, porque ellos saben que las cosas son como son. No hay por qué entusiasmarse y ellos lo saben. Por eso son salvadores. Cuantos más gatos uno tenga, más tiempo vivirá. Si tenés cien gatos, vivirás diez veces más que si tenés diez. Algún día esto será descubierto: la gente tendrá mil gatos y vivirá para siempre. Realmente es ridículo”.

(Fragmento de una entrevista que le hizo Sean Penn)


Sarah Jane Szikora

MIS GATOS


ya sé. ya sé.
son limitados, tienen necesidades
y preocupaciones
distintas.

pero los observo y aprendo de ellos.
me gusta lo poco que saben,
que es
tantísimo.

se quejan pero nunca se
preocupan.
caminan con una dignidad sorprendente.
duermen con una simplicidad directa que
los seres humanos sencillamente no podemos
comprender.

sus ojos son más
hermosos que los nuestros.
y pueden dormir 20 horas
al día
sin vacilar ni sentir
remordimientos.

cuando me siento
bajo de ánimos
me basta con
observar a mis gatos
y me
vuelve
la valentía.

estudio a estas
criaturas

son mis
maestros.

Imágenes: Sarah Jane Szikora

viernes, 25 de marzo de 2011

La historia de un sufrido hijo de puta

Bukowski y el sufrido hijo de puta

Una noche llegó piel y huesos a mi puerta, mojado, apaleado, temeroso
era un gato blanco bizco sin cola,
lo dejé entrar, lo alimenté,
fue uno más en la casa,
desarrolló hacia mí cierta cariñosa confianza,
hasta que un buen día un conocido estacionándose en mi cochera pasó con su auto por encima del gato blanco bizco sin cola,
de inmediato llevé lo que quedaba de él a un veterinario, que dijo:"no hay mucho por hacer, dale estas pastillas… su espinazo está aplastado, pero fue aplastado anteriormente y de algún modo logró sanar, si sobrevive no volverá a caminar, mira estas radiografías, le metieron un escopetazo, mira estos puntos oscuros son perdigones enquistados… además, alguna vez tuvo una cola y alguien se la cortó”…
me llevé el gato a casa,
era un verano caliente,
uno de los más calientes en décadas,
puse al gato en el piso del baño,
le serví agua,
sus pastillas,
no deseaba comer ni beber agua,
yo sumergía mi dedo en el agua, le humedecía la boca, el hocico y le hablaba,
ese verano no fui a ningún lado,
pasé muchos días de ese verano en el baño hablándole,
acariciándolo suavemente,
él me miraba con esos ojos que se le entrecruzaban,
mientras tanto pasaban los días,
una tarde realizó su primer movimiento arrastrándose con sus patas delanteras
(las traseras no querían moverse)
llegó hasta el rincón donde yo había preparado su cama,
se arrastró un poco más y se dejo caer en ella,
fue para mí como el sonido de un clarín presagiando la victoria posible,
aturdiendo el baño,
desparramándose por la ciudad,
yo le conté entonces a ese gato -que lo había pasado mal también, no tan mal, pero bastante mal…
una mañana se irguió,
se paró sobre sus patas cayendo luego de espaldas,
me observaba mansamente.
"Lo puedes hacer" le dije.
Él insistió,
se levantaba y volvía a caer,
una y otra vez,
finalmente caminó unos pocos pasos,
era la viva imagen de un borracho,
sus patas se negaban a obedecerle,
cayó nuevamente,
descansó y nuevamente se levantó.
Ustedes conocen el resto de la historia: está mejor que nunca, bizco casi sin dientes, pero ha recuperado su gracia, y esa mirada de sus ojos, pícara, no lo ha abandonado…
Algunas veces me hacen entrevistas,
ellos desean saber de mi vida, de mi literatura,
yo me emborracho,
alzo en brazos a mi gato bizco,
herido de bala,
atropellado dos veces,
sin cola
y digo: "¡¡¡miren, miren esto!!!"
Ellos no entienden nada, insisto, nada de nada,
Preguntan algo por el estilo de: "¿reconoce usted influencias de Celine?"
"No" Levanto mi gato, "por lo que sucede, por cosas como esta, ¡¡¡como esta!!!"
Sacudo a mi gato, lo llevo hacia la luz brumosa por el humo y el alcohol,
está relajado, él sabe…Bukowski por Robert Crumb

Este es el momento en que la entrevista finaliza, a veces me siento orgulloso cuando miro las fotografías, ahí estoy yo, ahí está mi gato, hemos sido retratados juntos él también comprende que son idioteces, pero que de alguna manera te ayudan.

Charles Bukowski

Ilustración: Robert Crumb


martes, 9 de febrero de 2010

Ese viejo indecente

Al amor del calor en un bar
La vida de este tipo pesimista, gruñón y borracho no fue un cuento de hadas: sabía muy bien lo que era un banco en el parque y el sonido de los dedos de un casero golpeando a su puerta. Reconoció su vocación temprano en la vida, pero a punto estuvo de ser otro vagamundo más en California.

«La fe está bien para los que la tienen. Mientras no me la tiren por la cabeza. Tengo más fe en mi fontanero que en el ser eterno. Los fontaneros hacen un buen trabajo. Dejan que la mierda fluya».

Charles Bukowski (alias Henry Hank Chinaski) nació en 1920 un pequeño pueblo de Alemania y desde los tres años vivió en Los Ángeles. De niño, su vida estuvo marcada por la miseria personal y económica.

«Dale algo al género humano y lo rasparán y lo arañarán y lo machacarán».
Tuvo constantes enfrentamientos con su padre, un alcohólico que lo golpeaba constantemente, y desavenencias con su madre, quienes fueron protagonistas de episodios de violencia doméstica gracias a la depresión económica y el rechazo hacia los alemanes durante la segunda Guerra Mundial.

«La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la Francis Bacon, Autorretratodemocracia puedes votar antes de obedecer las órdenes».

A los 16 años sufrió una enfermedad en la piel que le dejó unas impresionantes cicatrices en la cara y la espalda, lo que lo convirtió en un adolescente aislado que buscó refugio en la lectura.

«Siempre esperaba que la bibliotecaria me dijera: "Que buen gusto tiene usted, joven." Pero la vieja puta ni siquiera sabía quién era ella, cómo iba a saber quién era yo».

Después de pasar unos meses en la universidad descubrió que lo suyo era la bebida y las apuestas. Durante largo tiempo vivió del dinero que ganaba en el hipódromo y, cuando tenía mala suerte, dormía en los parques. Lo único que le importaba en ese momento de su vida era beber.

«Ese es el problema con la bebida: si ocurre algo malo, bebes para olvidar, si ocurre algo bueno, bebes para celebrarlo, y si no pasa nada, bebes para que pase algo».

A los 25 años comenzó a escribir relatos cortos que enviaba a revistas literarias, pero los editores ignoraban sus textos, un poco aterrados por la crudeza de los cuentos. Él entendió estos rechazos como una falta de talento y se dedicó a buscar trabajos temporales como portero y Una sed insaciablecartero. Por las noches se iba a emborrachar a los peores bares de Los Ángeles y por lo general terminaba envuelto en peleas. Pasó varias noches en la cárcel y trató de suicidarse tres veces.

«Eso era todo lo que un hombre necesitaba: esperanza. Era la falta de esperanza lo que hundía a un hombre».

En 1942 se fue a vivir con Jane Cooney Baker, una prostituta que conoció en un bar. Durante una década se dedicaron a vagar por la ciudad y a tomar cantidades enormes de alcohol. Pero esta primera historia de amor no tuvo un final feliz: ella murió intoxicada y él, con sólo 35 años, estuvo a punto de morir a causa de una úlcera.

«¿Qué es el amor? El amor es una niebla que quema con la primera luz del día de la realidad».

Después de la muerte de Jane, se quedó solo y se dedicó a escribir sobre todo lo que odiaba del mundo, todo lo que lo obsesionaba, actividad que ocuparía la mayoría de su tiempo en los siguientes 40 años. Aquella historia tuvo su relato cinematográfico en irregular película Barfly, con guión del mismo Bukowski.

«Es increíble lo que un hombre tiene que llegar a hacer sólo para poder comer, dormir y vestirse».

Sus primeros textos eran una mezcla de poesía y relato breve que siempre sucedían en el bajo mundo y giraban en torno a los mismos seres oscuros: prostitutas, borrachos, jugadores Bukowski, Mickey y Fayeempedernidos y delincuentes. Bukowski describió con detalle lo más decadente de la sociedad estadounidense y fue uno de los primeros que se atrevió a hacer literatura a partir del mundo underground: sus personajes eran los hombres y las mujeres que no estaban invitados a formar parte del "sueño americano".

«Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres viles, con las medias caídas y arrugadas y con maquillaje barato. Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre los marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad».

En 1960, publicó su primer libro de poemas, Flower, Fist and Bestial Wail, que lo convirtió de inmediato en una voz importante de la escena de la poesía underground. Bukowski empezó a convertirse en mito, pero a él sólo le importaba beber. A pesar de la fama, nunca cambió su estilo de vida. Cuando lo invitaban a recitales llegaba borracho e insultaba al público, y cuando daba entrevistas se burlaba del periodista. Siempre evitó los ambientes literarios y académicos y se escondía en los bares y en habitaciones de moteles. Pero su comportamiento sólo servía para aumentar su fama.

«El alcohol es una de las mejores cosas que han llegado a esta tierra, además de mí. Siempre escribo intoxicado. No creo que haya escrito nunca un poema completamente sobrio».

Durante las décadas de los 60 y los 70 publicó libros tan exitosos como Escritos de un viejo Francis Baconindecente (1969), Cartero (1970), Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (1972), La máquina de follar (1972), Factótum (1975) y Shakespeare nunca lo hizo (1979), libros que no se pueden clasificar bajo ningún género preciso. Bukowski sólo escribía sobre las cosas que conocía, sin ninguna pretensión de hacer "gran literatura". Según él, porque encontraba toda la literatura pálida y sin vida. De hecho, sus textos no se parecen a nada de lo que se publicaba en ese momento. Algunos tratan de ver similitudes con los poetas de la generación Beat (Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William Burroughs, entre otros), pero, aparte de algunas pocas coincidencias, Bukowski nunca quiso pertenecer a ese grupo: «Me parece que no se arriesgan demasiado, se están conteniendo demasiado, no afrontan la realidad».

«El intelectual es un hombre que dice una cosa simple de un modo complicado, un artista es un hombre que dice una cosa complicada de un modo simple».

En los 80 publicó mucho menos, sin embargo quedan grandes obras como La senda del perdedor (1982), Música de cañerías (1987) e Hijo de Satanás (1990), al tiempo que empezaron a aparecer miles de imitadores: escritores mediocres que querían hacer carrera insultando a todo Por una vez, con gato y sin botellael mundo y escribiendo sobre su sexualidad y sus peleas.

«¿Beber no es una enfermedad? Respirar es una enfermedad. ¿No le parecen repugnantes los borrachos? Sí, la mayoría lo son. Al igual que la mayoría de los abstemios».Mucha de su obra se perdió en el tiempo. No hay manera de saber cuánto de ella envió a editores que jamás le darían respuesta ni le devolverían sus escritos. Los americanos no entenderían su escritura hasta mucho después de ser adorado en Europa, donde se convirtió en un autor de culto.

«Soy un raro. No puedo soportar al ser humano en su estado actual, he de ser engañado. Los psiquiatras deben tener un término para designar eso, yo también lo tengo para los psiquiatras».

¿Qué otra cosa -se pregunta Bukowski en su obra- hacemos los habitantes de este sanguinario planeta que jugar a matar el tiempo, mientras el tiempo hace exactamente lo propio, resultando además y siempre el único triunfador?

«Juegos de niños. Eso es todo lo que hace la gente, juegos de niños. Van del coño a la tumba sin que les roce siquiera el horror de la vida».

En sus narraciones truculentas y en su frenética poesía, Bukowski hace el retrato veraz de nuestra existencia: siempre se pierde, sin importar las ganancias económicas o la fama o los logros y el éxito. Al final del camino sólo nos espera un cadáver trasquilado por la dureza del Francis Bacon, Dos figurascamino, una tumba abierta para engordar lo único que es ciertamente nuestro, nuestros gusanos, y la odiosa presencia de los parientes que nunca nos quisieron y los amigos que nos envidiaron.

«Si quieres saber quienes son tus amigos, haz que te metan en la cárcel».

Bukowski analiza a fondo la materia sucia de la vida, sin teorizar ni filosofar, sin la necesidad de la agresión del pensamiento. Y revela la vida como un mal viaje, un mal experimentado por los humanos idiotizados ante el paso enajenante de la rutina y de sus demonios disfrazados de progreso, moral y superación. Nuestro paso por la tierra -dice- es una cruenta comedia de errores que se alimenta con la llegada de millones de nuevos seres a la tierra que luego se convertirán en los Reyes Machos y las Reinas Hembras de una nauseabunda civilización sometida por los coños y los jefes, los falos y los culos que apenas satisfacen el poder de los que sólo ambicionan poder. Y el único que será eterno y feliz es el dinero, el dios de este mundo.

«Quizás lo encontremos al morir. Quizás no. Tenéis vuestros libros de filosofía, vuestros sacerdotes, vuestro predicador, vuestro científico, así que no me lo preguntéis a mí».

Humor negroLa poesía de Bukowski, al que le gustaba vanagloriarse de haber escrito su primer poema con 35 años, está marcada por un realismo descarnado y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones y brutal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo y pleno de humor ácido y desencantado. Como sus narraciones, sus poemas son vitales y vitalistas, pero también muy mortales, y están llenos de drogas, alcohol y sexo. Nunca abandonó su producción en verso que, con los años, se fue haciendo más directa, más sobria, como en El amor es un perro del infierno (1974) o La última noche de la tierra (1992).

«¿Por qué no te buscas un trabajo decente? No hay ningún trabajo decente. Si un escritor abandona la creación, está muerto. ¡Oh, vamos, Carl! Hay millones de personas en el mundo que no trabajan en la creación. ¿Quieres decir que están Don't trymuertas? Sí.».

Murió en 1994, a los 74 años, una edad sorprendente para alguien que llevó semejante estilo de vida.

Fuentes: Umberto Cobo, Wikiquote

Escuchar: Tom Waits, Downtown train

Pinturas: Francis Bacon

Poemas de Bukowski en este blog:
Acto creativo
El corazón que ríe
A solas con todo el mundo

sábado, 30 de enero de 2010

Por ti

Para TrueCZ ¡Feliz Cumpleaños!

ACTO CREATIVO

Por el huevo roto en el suelo
Por el 5 de julio
Por el pez en la pecera
Por el viejo de la habitación nº 9
Por el gato sobre el muro

Por ti mismo

No por la fama
Ni por el dinero

Tienes que seguir luchando

Cuanto te haces viejo
Disminuye el atractivo

Es más fácil cuando se es joven

Cualquiera puede alcanzar
Las alturas alguna que otra vez

La clave consiste en
Resistir

Cualquier cosa que sirva
Para que

Esta vida siga bailando
Frente a
Doña Muerte.

Charles Bukowski

Felicidades, Edu
Pintura: Caspar David Friedrich, Viajero junto a un mar de niebla


¡Felicidades, TrueCZ!

viernes, 25 de diciembre de 2009

Los dioses esperan



EL CORAZÓN QUE RÍE

Tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas
hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad
mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas
tómalas
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.

Charles Bukowski


Escuchar: Procol Harum, Homburg

lunes, 1 de septiembre de 2008

Bukowski, nacido para robar rosas

Sandy Skoglund A SOLAS CON TODO EL MUNDO (para TrueCZ con cariño)
la carne cubre el hueso /y dentro le ponen /un cerebro y /
a veces un alma, / y las mujeres arrojan / jarrones contra las paredes /
y los hombres beben / demasiado / y nadie encuentra al / otro / pero siguen /
buscando / de cama / en cama.
la carne cubre / el hueso y la / carne busca / algo más que / carne.

no hay ninguna / posibilidad: / estados todos atrapados / por un destino /
singular. / nadie encuentra jamás / al otro.

los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan

nada más / se llena.

Charles Bukowski
Foto de Sandy Skoglund
Banda sonora: Muse, Space Dementia