viernes, 3 de julio de 2009

¡Gato al agua!

¡Gato al agua!
“Llevarse el gato al agua, es una expresión que significa triunfar en una competencia, superar una dificultad o arrostrar el riesgo de una empresa; es decir, esta frase hecha alude al que vence a otro en una contienda o disputa por alguna cuestión concreta.

Parece ser que tiene su origen en un juego infantil muy antiguo, con variantes en su aplicación, que ya practicaban griegos y romanos. El juego consistía en que dos equipos tiraban de los extremos de una cuerda para desplazar al equipo rival hasta un objetivo. Éste solía ser una charca o riachuelo que se encontraba entre los dos grupos. Ganaba el juego quien conseguía que los contrarios fueran arrastrados al agua, muchas veces “a gatas” una vez perdida la verticalidad.

Por otra parte, también hay quien asimila la resistencia de los jugadores a ser arrastrados al agua, al conocido rechazo de estos felinos al líquido elemento, ya que conseguir que un gato se bañe es bastante difícil.

Hay opiniones distintas respecto a si hay que bañar a un gato: en principio, un gato sano y con buen aspecto no necesita que le bañen, ya que así pueden perder los aceites esenciales de su pelaje, aunque a veces puede que necesiten un chapuzón. Para evitar que el baño se convierta en una experiencia traumática, recomiendo seguir estas indicaciones:

¡¡¡¡Noooooooo!!!
“Sepa Ud. que, si bien el gatito tiene las ventajas de su velocidad y su absoluto desprecio por la vida humana. Ud. tiene la ventaja de su fuerza e inteligencia, así que capitalice su ventaja eligiendo el campo de batalla: no trate de bañarlo en un área abierta, donde él puede forzarlo a perseguirlo indefinidamente, elija un área diminuta, por ejemplo, el baño.

Cierre bien la puerta del baño, métase en la bañera con el gato y cierre también las puertas de la misma (una simple cortina de baño no sirve a estos efectos, porque un gato enojado puede pasar a través de una cortina de 3 capas de plástico más rápido de lo que un político cambia de bando), ponga el tapón de la bañera, llénela con agua tibia y deje a mano y abierta la botella de champú para gatos.

También sepa Ud. que un gato tiene garras y que no dudará en usarlas para remover toda la piel de su cuerpo, ¡su cuerpo de Ud., claro! Aquí, de nuevo, su ventaja es su inteligencia y Ud. sabrá como vestirse para protegerse. Recomiendo un mono de cuero, botas altas de goma gruesa, un par de guantes de malla de acero, un casco de soldado, una máscara de jugador de hockey y una cazadora gruesa de mangas largas.

¡Socorro!Use el elemento sorpresa y tome a su gato como si tal cosa, como si lo llevara para darle de comer. Generalmente, el gato no notará su extraño atuendo, es sabido su poco o nulo interés por las modas humanas.

Una vez dentro del baño, la velocidad es esencial para la supervivencia: como decía antes, en un sólo movimiento, rapido y fluído, cierre la puerta del baño, métase en la bañera, cierre las puertas deslizantes , sumerja al gato en el agua, rocíelo abundantamente con champú y frótelo vigorosamente.
¡¡¡HAN COMENZADO LOS 45 SEGUNDOS MAS SALVAJES DE SU VIDA!!!!!
No espere poder sostener al gato más que unos pocos segundos cada vez, porque tras un par de segundos, él saltará como un resorte y caerá al agua, enjuagándose a sí mismo. El récord mundial en baño de gatos es de tres enjabonadas, no se sienta defraudado si consigue menos. Algunas veces, el gato tratará de subir por las superficies lisas de la pared o las puertas, lográndolo por quién sabe que negación de las leyes de la física... Ud. debe apurarse a seguir enjabonándolo y frotándolo vigorosamente.

Una vez bañado el gato, es necesario secarlo: los novatos asumen que esta parte debe ser la más difícil, porque en este punto el humano estará completamente cansado y el gato realmente enojado. En realidad, el secado es la parte más simple, en comparación con lo que Ud. acaba de vivir. Esto es porque, seguramente, el gato está, ahora, fijado semi-permanentemente a una de sus piernas. Tranquilo: sólo debe sacar el tapón de la bañera y dejar que el agua baje. Hoy toca baño

Ocasionalmente, el gato puede estar subido a su casco. Si esto sucede, golpéese el casco (sin quitárselo) contra la pared, hasta que el gato caiga al agua y se suba a una de sus piernas. Ahora, simplemente, agarre la toalla y frote al gato para secarlo vigorosamente. En unos pocos días, el gato se calmará lo suficiente como para ser removido de su pierna. Sobre todo, no se le ocurra usar secador de pelo, ¡les pone histéricos!
Usualmente, luego de esto, el minino no tendrá nada que decirle por 2 o 3 semanas, y se sentará dándole la espalda. Incluso es probable que se vuelva psicocerámico y desarrolle la mirada fija de una estatua de mármol. Se han dado casos donde el felino ronronea furiosamente sin parar, no piense que el gato esta enojado con Ud., no se confunda: simplemente, está desarrollando un plan sobre cómo pasar a través de la cazadora y el mono de Ud., así, la próxima vez que decida bañarlo, él podrá lastimarlo de por vida.

Pero, bueno, todo tiene un pro: ¡seguro que ahora su gato huele mejor!”


Escuchar: Richard Wagner, Cabalgata de la Walkiria

4 comentarios:

Nafire dijo...

mas que bañar a un animal parece que comience una pelicula de terror pero con alguna raza de perros los chows- chows pasa lo mismo creo que son más gato que perro pero intenta dominar sobre unos 30 kilos de peso resentimento y mala leche en una bañera y menos mal que somos sus amos que si no aun te regalan con un colmillo de 3cm pero los quiero con locura igual saludos.

Cati dijo...

Yo ya he renunciado a bañarlos, aunque lo peor no es lavarlos sino secarles el pelo porque lo tienen largo, la última vez, mi Cati casi me saca un ojo, pero la quiero, a pesar de todo :-) Saludos.

Perséfone dijo...

Me encantan este tipo de curiosidades. Muchísimas gracias por la información. Ya me voy a la cama esta noche con la lección del día aprendida.

No obstante yo creo que esto es también una cuestión de educación, igual que el mito de que perros y gatos no pueden vivir juntos bajo el mismo tejado.

Por cierto, que imágenes tan graciosas xD

Un saludo.

Cati dijo...

Gracias, Perséfone, me alegro de que te haya gustado.