jueves, 28 de mayo de 2009

Lección de convivencia



«Cuando el hombre aprenda a respetar incluso al ser más pequeño de la creación, sea animal o vegetal, nadie tendrá que enseñarlo a amar a sus semejantes.» (Albert Schwweitzer)

«La compasión por los animales está íntimamente ligada a la bondad de carácter y se puede afirmar con seguridad que quien es cruel con los animales no puede ser una buena persona.» (Arthur Schopenhauer)

«Nuestra tarea debe ser liberarnos a nosotros mismos ampliando nuestro círculo de compasión para abrazar en él a todas las criaturas vivientes y la totalidad de la naturaleza y su hermosura.» (Albert Einstein)

«El amor por todas las criaturas es el más noble atributo del hombre.» (Charles Darwin)

«Dos cosas me admiran: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres.» (Flora Tristán)

«Todos los animales excepto el hombre saben que el máximo de la vida es disfrutarla.» (Samuel Butler)

«Los animales son fiables, muchos llenos de amor, veraces en sus afectos, predecibles en sus acciones, agradecidos y leales. Valores morales dificiles para la gente de estar a su altura.» (Alfred A. Montapert)

miércoles, 27 de mayo de 2009

Detenidos los asesinos de Víctor Jara



Se han necesitado 35 años y ocho meses para descifrar el crimen mejor guardado por la dictadura chilena. Los asesinos de uno de los símbolos de la resistencia chilena a la dictadura, el cantautor Víctor Jara, fueron arrestados el pasado viernes y encerrados en un penal de alta seguridad a la espera de conocer la decisión del juez: si finalmente les procesa u opta por dejarles en libertad por la prescripción del delito. (¡!)

De los asesinos sólo ha trascendido que son dos, José Adolfo Paredes Márquez y Francisco Quiroz Quiroz. Que son cincuentones y que han confesado que descargaron sus cargadores hasta 44 balas sobre el cuerpo del autor de "Te recuerdo Amanda", un himno de la libertad en los años 70. Los detenidos también han reconocido que actuaron siguiendo órdenes de un mando militar misterioso, sin identidad ni rostro. (¿?)

Esta revelación acaba con el mito de que el ejecutor material del cantante izquierdista fue un oficial llamado Edwin Dimter y apodado El Príncipe. Era el único de los militares que no necesitaba usar micrófono. "¿Me escucha la cloaca marxista? ¿Me oyen los comemierda? ¡Ahora se acabaron los discursos, chuchas de su madre! Ahora van a tener que trabajar. Los que se nieguen a trabajar, los fusilaremos. ¿Me escuchan los vendepatria?... ¡Tengo voz de Príncipe!", exclamaba según el testimonio de algunos de los prisioneros que poblaban el silencioso graderío.

Peace catEspero que la investigación no termine ahí. Han detenido a quienes le dispararon (lo que no los exime de culpa, desde luego), pero los asesinos (¿el tal Príncipe?) fueron quienes dieron la orden directa de matarlo. Y fue una orden directa contra Jara, porque al reconocerle entre los detenidos lo separaron del grupo, lo torturaron con especial saña y decidieron que no escaparía a una de las muertes más indignas que ha sufrido alguien en la dictadura chilena.


Te recordaremos siempre, Víctor.

Leído hoy en: Público.es

Recomiendo especialmente este conmovedor documental realizado por TV3, que puedes ver en youtube en tres partes: La Funa de Víctor Jara

martes, 26 de mayo de 2009

Me quedo contigo



Es hora de adioses. Adiós a Antonio Vega, recientemente fallecido y adiós a Los Chunguitos, que han anunciado su separación después de tres decadas en la música. Se van, pero me quedo con ellos: forman parte de mi vida para siempre.
Deprisa, deprisa
Junto con Los Chichos, Los Chunguitos fueron los amos de una rumba dolorida que cantaba a la vida de barrio y a los sentimientos. Su popularidad vino de la mano de las bandas sonoras de"Perros Callejeros" (José Antonio de la Loma, 1979) y "Deprisa Deprisa" (Carlos Saura, 1980), dos cimas del cine quinqui.

De "Deprisa, Deprisa" son dos de sus canciones más conocidas: "Ay, qué dolor" y "Me quedo contigo", una de las canciones de amor escritas en castellano más hermosas de la historia y el tema que pongo hoy en voz de Antonio Vega, quien hizo una preciosa versión de la misma por ser la canción preferida de su mujer Margarita.



Adiós, adiósArtículos relacionados:
Antonio Vega en este blog

Sobre el cine quinqui español:
Wikipedia
Cine quinqui: acción trepidante
Esquelas tristes y leyendas del cine quinqui

Exposición en el CCCB de Barcelona hasta el 6 de septiembre: "Quinquis de los 80. Cine, prensa y calle"

Dedicado a mi hormiguita

lunes, 25 de mayo de 2009

Se buscan kamikazes

Tranquilo, majete...
Los dichos y refranes populares son la prueba fehaciente de que el gato está inscrito en la cultura del lenguaje de una forma ancestral. Rara es la lengua que no hace referencia a este animal, bien para ponderar alguna de sus cualidades, bien para satanizar, una vez más, su lado incomprendido y misterioso. He aquí el segundo ejemplo de dichos populares:

PONERLE EL CASCABEL AL GATO

Esta frase, que se refiere a la impotencia de los más débiles para tomar precauciones frente a aquellos más fuertes que abusan de ellos, sirve para expresar que nadie se va a ofrecer como voluntario para una empresa muy arriesgada, complicada o peligrosa, por lo que es prácticamente imposible encontrar un ejecutor.

El origen de esta expresión parece estar en un cuento popular, recopilado en el siglo XIV en el "Libro de los gatos", que es un manuscrito que se encuentra en la Biblioteca Nacional, cuyo cuento número 55 lleva por título "De los mures con el ratón", y que dice así:

“Los mures (ratones) una vegada llegáronse a consejo et acordaron cómmo se podrían grardar del gato. Et dixo el uno qu’era mas cuerdo que los otros: atémos una esquila (cascabel) al pescuezo del gato et podernos hemos muy guardar del gato; que cuando él passare de un cabo á otro, siempre oyremos la esquila. Et aqueste conseio plugo a todos, mas dixo uno: Verdat es; más ¿quién atará la esquila al pescuezo del gato? Et respondió uno: Yo no. Respondió el otro: Yo no; que ni por todo el mundo yo non querría llegar a él...”

La historia tiene diferentes versiones pero todas con la misma moraleja. Samaniego, en la Fábula VIII, lo narra así:

“Desde el gran Zapirón, el blanco y rubio,
que después de las aguas del diluvio
fue padre universal de todo gato,
ha sido Miaurgato
quien más sangrientamente
persiguió a la infeliz ratuna gente.
Lo cierto es que, obligada
de su persecución la desdichada
en Ratópolis tuvo su congreso.
Propuso el elocuente Roequeso
echarle un cascabel, y de esta suerte
al ruido escaparían de la muerte.
El proyecto aprobaron uno a uno.
¿Quién lo ha de ejecutar? Eso ninguno.
“Yo soy corto de vista.” “Y yo muy viejo.”
“Yo, gotoso”, decían. El consejo
se acabó como muchos en el mundo.
Proponen un proyecto sin segundo.
Lo aprueban. Hacen otro. ¡Qué portento!
¿Pero la ejecución? ¡Ahí está el cuento!”

¿Quién será el kamikaze?No obstante, fue Lope de Vega quien popularizó la frase en estos versos que así dicen:

“Juntáronse los ratones,
para librarse del gato,
y después de un largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel;
que, andando el gato con él,
librarse mejor podían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo,
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
“¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?”

Escuchar:
Gato Pérez, El ventilador

viernes, 22 de mayo de 2009

Wa yeah!

Wa yeah!!!!!!

Wa yeah! es una de de esas canciones que transmite y contagia la alegría de vivir. Con un estribillo pegadizo y una letra que parece fácil, (leer una interesante interpretación de la misma en la web Ultrasónica), es una auténtica delicia pop.

La canción pertenece al disco Batiscafo Katiuskas (2006) del grupo mallorquín Antònia Font, un grupo formado en 1997 y que se caracteriza por sus letras fantásticas y surrealistas, envueltas en espléndidas melodías pop.

Y el vídeo de la canción, con sus referencias/homenajes a Devo, Rubik y Michel Gondry, me parece genial.

Espero que te guste y buen fin de semana. Wa yeahhhh!!!!!!!!!



Jo cant sa lluna i s'estrella, / Yo canto la luna y la estrella,
sa jungla i es bosc animat, / la jungla y el bosque animado,
es tren, es vaixell, s'avioneta / el tren, el barco, la avioneta,
i es teu submarí aquí aparcat. / y tu submarino aquí aparcado.

Jo cant es cafè i sa galleta, / Yo canto el café y la galleta,
quan dius tu podries ser meu, / cuando dices "tú podrías ser mío",
que sexy, que dolça i que freda, / que sexy, que dulce y que fría,
wa yeah!

Sa zebra que passa un semàfor / La cebra que pasa un semáforo
i com se desmonta un bidet, / y cómo se desmonta un bidet,
cosmètics i Margaret Astor, / cosméticos y Margaret Astor,
ja sé com s'escriu Juliette. / ya sé cómo se escribe Juliette.

Jo cant sa rosa i es cactus / Yo canto la rosa y el cactus
i moltes més coses també, / y muchas más cosas también,
un llapis d'Ikea, un pistatxo, / un lápiz de Ikea, un pistacho,
wa yeah!

Què divertit lo que escric / Qué divertido lo que escribo
quan estic avorrit, / cuando estoy aburrido,
per exemple, es teu cos, / por ejemplo, tu cuerpo,
es jersei destenyit, / el jersey desteñido,
es carrer blanc de sol, / la calle blanca de sol,
es meu cos a damunt, / mi cuerpo encima,
per exemple, es teu llit / por ejemplo, tu cama
de penombra i llençols / de penumbra y sábanas
amb es termo espenyat, / con el termo estropeado,
per exemple, dormits ... / por ejemplo, dormidos...

Jo cant sa lluna i s'estrella, / Yo canto la luna y la estrella,
sa jungla i es bosc animat, / la jungla y el bosque animado,
es tren, es vaixell, s'avioneta / el tren, el barco, la avioneta
i es teu submarí aquí aparcat. / y tu submarino aquí aparcado.

Jo cant sa fruita vermella / Yo canto la fruta roja
i quan acabi riuré, / y cuando acabe reiré,
calàpets, nenúfars, princeses, / galápodos, nenúfares, princesas,
wa yeah!

jueves, 21 de mayo de 2009

Residuos artísticos

Fotografía de Kim Jae-HwanAl pintor de la abstracción geométrica Piet Mondrian no le habría disgustado esta composición a base de puertas de desecho colocadas para proteger la fachada de un edificio que está siendo remodelado en el centro de Seúl.

Pero la intención de los promotores de la idea no es artística, sino medioambiental: se trata de promover el reciclaje de materiales que hoy van a la basura.

A veces el arte es basura sin pretenderlo y a veces la basura es arte, también sin pretenderlo.

(Antonio Avendaño, publicado el 19 de Mayo en el diario Público, edición Catalunya)

¡Mira lo que encontré en la basura!
Fotógrafo: Kim Jae-Hwan
¿Sabes separar los residuos?: El Juego del Reciclaje

Escuchar:
Ana Belén, Planeta Agua

miércoles, 20 de mayo de 2009

Quince novias para un gato

El Gato del RíoHernando Tejada "Tejadita", pintor, dibujante y amante de los gatos en quienes deseaba reencarnar, decidió, a principios de 1996, regalarle a la ciudad colombiana de Cali el mejor de sus gatos.

Diez años más tarde, la Cámara de Comercio de Cali organizó un concurso para encontrarle novia al famoso "Gato del Río". Algunos de los más importantes artistas colombianos crearon sus gatas para acompañar al legendario felino del río de Cali, que llevaba 10 años solo.

Para ello, se creó una gata modelo, que fue obra del escultor Alejandro Valencia, y sobre su molde en fibra de vidrio, los 15 artistas que participaron hicieron sus intervenciones. Estas son las candidatas según la descripción de sus autores:

Fogata, la gata ganadora "Fogata", de Roberto Molano: luz y pasión, con elevada temperatura, engalanada de trópico y luna para el encuentro, irradia luz y vida sobre la mágica noche en su paseo cósmico a la espera de ser seducida. Fue la ganadora por decisión popular.

Gata en Cintas "Gata en Cintas", de Cecilia Coronell: esta gata tropical, salsera y apasionada camina cadenciosa con el ritmo de las caleñas y se viste de color. Los gatos de la cuadra la tienen acosada, pero ella los esquiva con gran habilidad y los mira desde su tejado en sus luchas de gladiadores y sus gritos infernales.

No hay Gato"No hay gato", de Wilson Díaz: la más intelectual de todas las gatas, aquella que después de mucho investigar ha encontrado que el Gato no se menciona en la Biblia. Con su inteligencia, esta gata conceptual, pretendió captar la atención del Gato del Río.

Yara "Yara, la Diosa de las Aguas", de María Teresa Negreiros: llega desde las profundidades de la selva amazónica para tratar de conquistar al Gato del Río. Yara está convencida que el agua de los dos ríos, el Amazonas y Cali, pueden confluir en un romance interminable al son del cadencioso sonido del agua.

Gata Ceremonial "Gata Ceremonial", de Pedro Alcántara: se caracteriza por el uso de elementos desprendidos de la trietnia cultural que formó la cultura colombiana, en la que se funden formas tradicionales de la pintura con diseños de origen precolombino evidenciados en las formas de animales que la circundan.

Anabella "Anabella, la Gata Superestrella", de Diego Pombo: una diva, una vedette, y como diva, es bella, sensual, fina, educada, inteligente y sensual. Para Anabella lo más importante de la vida es el amor.

Gata Sucia"Gata Sucia", de Rosemberg Sandoval: desafiando el dinero, el buen gusto, el mito del arte y los viajes obligatorios a Norteamérica y Europa, esta minina entró a disputar el amor del felino más famoso de Cali.

Mac "La Gata Mac", de Mario Gordillo: la cándida hija de la luz, equilibrista de la vida, luz permanente, pretendió iluminar el camino del Gato del Río para así conquistar su corazón a la espera de una luz de pasión.

Entrañable "Entrañable", de Ever Astudillo: una amante de las lunas y la noche. Ella, recubierta con grafito que le da una apariencia sólida y pesada contrasta con la sinuosidad y movimiento que denota. Las imágenes lunares, luna llena y cuarto creciente, citan el paisaje nocturno como tema y propician el romance.

Bandida "La Gata Bandida", de Nadín Ospina: un ejercicio lúdico a través de la imagen de famosos gatos de la cultura pop; un compendio de los gatos más famosos del pop, comenzando por Garfield, pasando por el Gato con Botas, y terminando con el gato de los Simpson. Estas imágenes dentro de un diseño colorido y arquetípicamente pop conforman una pieza festiva y juguetona.

Vellocino de Oro "Vellocino de Oro", de Horacio Martínez, o la remembranza de la idolatría en los tiempos de Moisés. Esta gata elaborada en laminilla de oro de 22 Kilates motiva que las personas se acerquen a ella, seducidas con el resplandor del efímero brillo. ¿Será que el gato del río, se rinde a los encantos de una gata de oropel y opulencia?

Gachuza "Gachuza", de Ángela Villegas: irresistible por su rojo subido y su coquetería, ella quiere defenderse de la agresión del medio ambiente, de los gatos callejeros que la ven irresistible por su color rojo y coquetería maléfica, pero a su vez, está alerta, sólo tiene ojos para su gato, el del Río.

Gata Coqueta "La Gata Coqueta", de Mari Paz Jaramillo: esta minina quiere demostrar la coquetería y la independencia que tienen los gatos. Su nombre es en memoria del maestro Tejada que hizo ese bello gato para la ciudad de Cali, y el cual seguramente necesitaría una compañera muy coqueta y atrevida que esté a la altura de tan querido felino, según afirma la artista.

Gata Ilustrada "Gata Ilustrada", el homenaje a Tejadita que le hace su hija Lucy Tejada, y que es como decir, el homenaje a la vida. Trata de evocar su alegría y goce por la naturaleza, conjugando elementos de mar y aire con los rostros plácidos y alegres de los niños y el vuelo festivo de las mariposas. ¿Podría un gato resistirse a tanta ternura?

Gata Presa"Gata Presa", de Omar Rayo: esta gata encontró en la abstracción geométrica, el blanco, negro y rojo, su forma de expresión y su lenguaje. Ella afirma, como lo ha hecho antes el maestro Rayo: "En mi caso los colores puros son letras de un alfabeto que me pertenece. Entonces, el color es una redundancia, me quedo con la cosa pura, con la cosa directa y elemental". Argumento que se convierte en su más poderosa arma de conquista.

Sobre el amor de Tejada por los gatos, el poeta Juan José Botero escribió algunos versos sobre él, poco después de su muerte en el 98, como si Tejada le implorara a Dios: “¿Sabes, Dios mío, por lo que clamo? Oye y perdona mi desacato: sin que lo tomes a gran pecado, sin yo sentirlo, sin saber cuándo así... de pronto vuélveme gato. Gato ser quiero; pero no gato de dos patitas y de dos manos. Gato de pelo, de uñas y rabo, de cuatro patas y que haga miau, quiero ser libre, no ser esclavo, vivir durmiendo en los tejados, andando solo, siempre robando”.

Escuchar: El señor Don Gato

martes, 19 de mayo de 2009

Volar es para pájaros

Angelito
Aunque circulan por ahí leyendas y fotos de gatos con alas, me temo que los gatos no pueden volar: volar es para los pájaros.

No obstante no poder volar, los gatos, como la mayoría de los felinos, poseen una extraordinaria agilidad para su relación tamaño/peso corporal.

Se han observado gatos dar saltos de más de 3,5 metros de altura y brincar desde una pared a un techo de más o menos la misma longitud sin más esfuerzo que contraer sus patas traseras para, con un efecto de resorte, desplegar la energía necesaria para realizar estas proezas físicas.

Dotado de una musculatura muy potente, el gato hace gala de una fuerza considerable con relación a su peso, lo que explica sus saltos a alturas impresionantes (hasta cinco veces su altura y seis veces su longitud), algo así como si un atleta olímpico doblase el récord mundial de salto de longitud.



In memoriam Hilario Camacho (1948-2006)

lunes, 18 de mayo de 2009

Cerrado por defunción

David Vela
Ha muerto el poeta uruguayo Mario Benedetti. Ya lo decía él: la muerte es una joda...

«Gerardo: ¿qué tal? Estoy en México, Distrito Federal, o mejor dicho DF, para evitar la rima en la prosa, algo que, según recuerdo, figura entre tus alergias de lector. Hace quince días que llegué y tal vez me quede (ya te indicaré más adelante el porqué de esa inseguridad) quince días más.

Como siempre que me sumerjo en esta combinación de historia precolombina y contaminación poshispana, ya me desmayé en dos ocasiones (una vez fue en la bañera y otra junto a la cama de este simpático hotel de tres estrellas), sin que nadie acudiera a socorrerme, y al cabo de cinco o diez minutos (no llevo conmigo un desmayómetro) resucité sin mayores consecuencias físicas. Y digo físicas, porque cada vez que me desmayo en México (en otros puntos del planeta sólo me desmayé una vez: a la vista del óleo con los zapatos de Cézanne, pero fue de emoción incontrolada), digo que cada vez que me desmayo en México, DF, tengo la impresión de que en el alma me sale una verruga.

Vos que sos licenciado en psicología tal vez puedas responderme: ¿existen las verrugas espirituales? Ustedes no las llaman así, ya lo sé, sería demasiado comprensible para vuestros inermes pacientes, pero yo, como no-licenciado en psicología, las llamo verrugas y se acabó.

Los yanquis son la otra contaminación de esta ciudad, en la que uno tiene la impresión de que vive media humanidad y que siempre está cubierta de humo o de bruma o de neblina, me gusta la gente, ufana y desenvuelta, con un enigmático mohín indígena, habituada al inevitable deterioro de sus pulmones y a la comparecencia pretérita y actual (y casi seguramente venidera) de los vecinos del norte que les robaron buena parte de su territorio. Los yanquis son en México la otra contaminación. Los aman y los odian. Es tan raro, che. Tengo aquí amigos entrañables a los que nunca les digo ni les escribo semejantes pelotudeces, acaso injustas.

Sé que no escribís a los amigos (y menos aún a los enemigos), me consta que sos un estreñido postal, pero ahora que la humanidad se ha vuelto cibernauta, podrías agenciarte un modesto Windows 95 (todavía no el 98) para hacernos saber, en uso y abuso del e-mail, de tu vida, y milagros, de tu tenaz y casi fanática solteronía, de tu siempre actualizada profesión, que tanta atracción ejerce sobre inexpertos catalanes y madrileños. Ya sé que los analistas porteños han copado el mercado peninsular, pero vos te metiste de a poco en ese ruedo casi exclusivo y ya tenés más pacientes (y sobre todo impacientes) que los coleccionados por el viejito Freud en su largo campeonato.

Pero ahora te estampo una consulta en serio, cuya respuesta a distancia confío no genere honorarios, debido 1) a nuestra larga, fecunda y leal amistad, 2) a que los giros bancarios suelen extraviarse, y 3) a que nunca creí demasiado en el psicoanálisis. Carajo, pensarás con toda razón, ¿y entonces para qué me consulta este tilingo? Bueno, en realidad este tilingo te consulta, no como reputado profesional, sino como amigo del alma, alma que en mi caso es más tacaña que mi esqueleto, pero mucho más sabia. La pregunta es la siguiente: ¿a qué altura de la existencia puede aparecer la obsesión de la muerte?

Pavada de pregunta, ¿no? Te confieso que nunca tuve ese metijón premortuorio. Siempre me desenvolví como si fuera eterno, es decir inmorible, un neologismo que me parece más adecuado a mi caso.

Nunca padecí esa angustia, mejor dicho, nunca hasta hace dos meses, o sea hasta mis 54 años recién cumplidos, cuando detecté un dolorcito estúpido en mi flanco izquierdo, y, por segunda vez en mi vida (la primera fue a los doce años, cuando tuve la tos convulsa) fui atendido por un médico, quien, tras hacerme varios análisis clínicos y ecografías, me volvió a citar en su consultorio, y allí, tras repantigarse como un gorila en un sofá francamente repulsivo y dedicarme una sonrisa odiosa, me espetó, escuetamente y sin anestesia, que el resultado de tantos exámenes era que yo tenía cáncer, y luego, sin darme ni un minuto de tregua, completó su diagnóstico augurándome que en el mejor de los casos me quedaban unos seis meses de roñosa vida.

Mario Benedetti ¿Qué tal, pibe? Por eso me vine a México, DF, ansioso por desmayarme por última vez en tierra de Pancho Villa y del subcomandante Marcos.

Ante semejante futuro ignominioso tal vez te sorprenda el tono bienhumorado y hasta jodón de mi misiva, pero no me creas. Es puro teatro. Desde cualquier ángulo que la mires, la muerte es una joda. En el fondo me siento como un escombro finisecular y prematuro. Te diré que lloro promedialmente cinco horas por noche. A veces seis. Mi última confianza es que en mi próximo desmayo mexicano no me despierte en esta confortable habitación 904 sino a la vera de San Pedro. Porque sigo convencido de que Dios no existe pero San Pedro sí. A la espera de tu carta de consuelo, aquí va un abrazote casi póstumo de tu amigo de siempre y hasta nunca, Juan Andrés. »

Ilustración: David Vela


Más artículos con Mario Benedetti:

viernes, 15 de mayo de 2009

Que no te den gato por liebre

¡Qué monooooooo!
Los dichos y refranes populares son la prueba fehaciente de que el gato está inscrito en la cultura del lenguaje de una forma ancestral. Rara es la lengua que no hace referencia a este animal, bien para ponderar alguna de sus cualidades, bien para satanizar, una vez más, su lado incomprendido y misterioso. He aquí el primer ejemplo de dichos populares:

DAR GATO POR LIEBRE

En la antigúedad las hospederías gozaban de una más que dudosa fama, sobre todo en materia de la calidad de las viandas que servían. Por poner un ejemplo, los venteros de antaño eran a menudo acusados de echar un asno en adobo y servirlo como ternera a los sufridos clientes, y de servir platos cuyo contenido no se sabía si era ternera, cabrito, liebre o gato.¡Qué rico!

Era tanto el descrédito que llegaron a acumular estos lugares, que entre los comensales se popularizó un conjuro previo al acto de sentarse a comer; puestos en pie, los clientes recitaban así delante del asado:

Si eres cabrito,
mantente frito;
si eres gato,
salta del plato.

No creo que este conjuro particularmente tuviera la virtud de arreglar las cosas, pero lo que sí es cierto es que una de las estafas más comunes era la de dar carne de gato por la de liebre. De ahí que este dicho se utilice cuando se intenta engañar en la calidad de una cosa ofreciendo otra de peor calidad que se le asemeja.