martes, 15 de enero de 2013

Poemas del Milenio XLIX



RETRATO
Antonio Machado (1875-1939)

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y más que un hombre al uso que sabe su doctrina
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y está al partir la nave que nunca ha de tornar
me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

(de Campos de Castilla, 1912)


lunes, 14 de enero de 2013

Poema para mi hija


POEMA PARA MI HIJA

Se lo doy con la
cuchara: papilla de pollo con fideos
ciruelitas
un postre de frutas infantil.

se lo doy con la cuchara y
por el amor de Dios
no le eches la culpa a la
niña
no le eches la culpa al
gobierno
no le eches la culpa a los jefes ni a las
clases trabajadoras...

méteselo
en esa boquita
como cera
fundida.

llama un amigo:
~¿qué vas a hacer ahora, Hank?
~¿qué demonios quieres decir con qué voy a
hacer?
~me refiero a que ahora tienes una responsabilidad, tienes
que educar
bien a la
cría.

en vez de eso le doy de comer:
¡se lo meto con la cuchara!
ojalá se haga con
un sitio en Beverly Hills
sin la menor necesidad de cobrar el paro en la vida
y nunca tenga que venderse al mejor
postor.

y nunca se enamore de un soldado o un asesino de cualquier
clase.

y ojalá
aprecie a Beethoven y Jelly Roll Morton y
los vestidos bonitos.

tiene una auténtica
oportunidad:
antes estaba el
Fondo Teórico y ahora está la
Gran Sociedad.

~¿vas a seguir apostando a los caballos? ¿vas a seguir
bebiendo? ¿vas a seguir ...?

~sí.

ella es una flor que se mece al viento en el centro absoluto de
mi corazón...

ahora duerme maravillosamente como una
barca en el Nilo.

es posible que algún día
me entierre.

eso estaría bien.

si no supusiera una
responsabilidad.

Charles Bukowski

¡Felicidades, Laura! 

martes, 8 de enero de 2013

Para ti

"Yo creo que los mejores artículos, como las mejores canciones, provocan la sensación de que se han hecho exclusivamente para ti; que hay un alma gemela (más mayor o más joven, eso da lo mismo) vagando por la ciudad, nocturna y desvelada, y que escribe como canta para ti, solo para ti." 

Marcos Ordoñez
Extracto del artículo publicado hoy en elpaís: Para ti


Ilustración: Camila Fernández de Córdova

Canción: Para ti (Paraíso, 1979)



Escuchar aquí la canción original (en el vídeo cambia la letra de la última estrofa): Para ti

martes, 1 de enero de 2013

Martes y 13 ¡empezamos bien!


sábado, 29 de diciembre de 2012

Felices Fiestas y Feliz Año Nuevo

Fuente de la imagen: Gatos sin Guantes

lunes, 17 de diciembre de 2012

Poemas del Milenio XLVIII


INSOMNIO
Dámaso Alonso (1898-1990)

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
                                                       (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad
                                                                                             de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el Mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?


(de Hijos de la ira, 1944)

Pintura: George Tooker 

martes, 4 de diciembre de 2012

Pobres

































Hay que aspirar a todo. Como en el cuento del mercader árabe que entró en una ciudad un día de mercado y le dio a un mendigo dos monedas de cobre. Al irse, horas más tarde, se lo volvió a cruzar, y le preguntó qué había hecho con el dinero. Y el hombre contestó: “Con una moneda compré un pan, para tener con qué vivir, y con la otra una rosa, para tener por qué vivir”. 

Fragmento del artículo Pobres, de Rosa Montero, publicado hoy en elpaís

jueves, 29 de noviembre de 2012

Fragmentación



“Eso es lo que me quitaba el sueño por la noche: esa fragmentación (…) Nunca hay un centro, nunca hay un acuerdo comunitario; sólo hay un billón de pequeñas fracciones de ruido que nos distrae. Nunca podemos sentarnos a mantener una conversación sin interrupciones; todo es basura de tercera y urbanismo de mierda. Todo lo real, todo lo auténtico, todo lo honrado, está extinguiéndose. Intelectual y culturalmente, no hacemos más que rebotar de un lado a otro como bolas de billar lanzadas al azar, reaccionando ante los últimos estímulos”. (Jonathan Franzen en Libertad)

Pintura: George Tooker

lunes, 26 de noviembre de 2012

Suave patria



"La única patria decente, dice Fernando Savater, es la infancia. Todos tenemos una patria así. En ella están los lugares en los que vivimos, la lengua con que aprendimos a nombrar el mundo y a disipar el miedo a la ausencia de los seres amados. Están los juegos misteriosos, las olorosas fiestas en la cocina, las historias que escuchamos de los labios de los adultos, las primeras lecturas, las canciones que acompañaron nuestro despertar a la vida, los cines y las películas amadas. Y esa patria oculta, secreta, nada tiene que ver con las banderas, los himnos, las fingidas lecciones de la historia, los tertulianos y los equipos de fútbol que pueblan esos parques temáticos de la identidad a que tan proclives son todos los patriotismos. Tiene que ver con aquello de lo que no somos dueños, representa lo más íntimo y escondido de cada uno, pero es también la puerta por la que entra en nosotros el mundo con toda su diversidad."

Gustavo Martín Garzo
Fragmento del artículo "Suave patria"
Leer artículo completo aquí: elpaís

Fotografía: Walter Chandoha

jueves, 15 de noviembre de 2012

Los 5000 dedos del Dr. T

 
 Ya he contado alguna vez que mi pasión por el cine nació en la infancia. Las primeras películas de las que tengo un recuerdo imborrable son Los tres mosqueteros, Sissí Emperatriz, El regreso de Fu-Manchú y la más alucinante de todas, ésta a la que dedico hoy la entrada: Los 5000 dedos del Dr. T. (1953). Ya véis que ya entonces mis gustos eran de lo más ecléctico, será de nacimiento, supongo.

Sinopsis: 

Bart es un niño al que su madre le obliga a tomar clases de piano. Su profesor es un ser odioso que le somete a situaciones extremas para que se esfuerce en aprender dicho instrumento. Al final de una clase, Bart se duerme y tiene una pesadilla terrorífica en un mundo surrealista en el que el Dr. T tiene esclavizados a 500 niños para que ejecuten la pieza de piano más grande jamás oída.

Nadie ha sabido llevar al cine el imaginario infantil entre colorido y macabro del popular poeta norteamericano Dr. Seuss como Stanley Kramer, el productor, y Roy Rowland, el director (aunque se dice que fue Kramer quien realmente dirigió la película, ya que Roy Rowland siguió todas sus órdenes al pie de la letra, y además consta que Kramer dirigió algunas escenas).

Imaginativa, rodada de manera independiente (distribuída por Columbia) con pocos recursos y un reparto entonces semidesconocido, se sirve de una espectacular fotografía en Technicolor y un diseño de producción cuyo mérito artístico no ha sido valorado hasta fechas relativamente recientes.

Aunque el guión original del Dr. Seuss fue severamente censurado para su cabreo monumental, mantiene esa mezcla de jovialidad, tontería y crueldad que siempre lo caracterizó.

Siendo un musical, la banda sonora es muy buena, incorporando de manera paródica diversos estilos musicales (desde el tango hasta la música ci-fi cincuentera con el theremin) y un excelente ballet en el que está un joven George Chakiris, casi una década antes de West Side Story y de su triunfo en los Oscar y los Globos de Oro como mejor actor secundario.

Una pequeña obra maestra incomprendida en su día, ahora es un ejemplo de manual de cómo debe trasladarse el imaginario infantil al celuloide: gusta a cinéfilos y amantes del bizarrismo por igual: logra inquietar sin ser una peli de terror, nos hace reír sin ser estrictamente una comedia, sólo con su atmósfera de pesadilla infantil y el sadismo oculto en el guión. Eso es muy difícil de lograr. Una experiencia fascinante. Y eso que el argumento no puede ser más tonto, pero funciona.

Anécdotas:

- Stanley Kramer quería que los 500 alumnos del colegio Terlwigger fueran realmente 500 niños, pero por limitaciones presupuestarias tuvieron que ser 150. Éstos no disfrutaron precisamente de la experiencia: de hecho una vez que se estaban portando mal, Kramer amenazó con despedirlos, lo que provocó una ovación espontánea por parte de los aludidos.

Encima, un niño se intoxicó con un perrito caliente en mal estado y empezó a vomitar, haciendo que los otros 149 empezaran también a echar la pota sobre el gran piano. El Dr. Seuss diría que los críticos reaccionaron igual.

- El día de la premiere, el cine se vació prácticamente en un cuarto de hora, quedando solo Kramer, Rowland, un par de críticos y algún espectador paciente.

- La escena del ascensor hacia las mazmorras se cortó debido a una referencia a las cámaras de gas.

- Y finalmente una para los fans de los Simpson. El niño héroe se llama Bart. El villano se llama Terlwegger. ¿No os suena de algo?

Fuente: abandomoviez