miércoles, 12 de septiembre de 2012

Poemas del Milenio XLIII



SERÁN CENIZA
José Ángel Valente (1929-2000)


Cruzo un desierto y su secreta
Desolación sin nombre.
El corazón
Tiene la sequedad de la piedra
Y los estallidos nocturnos
De su materia o de su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
Y sé que no estoy solo;
Aunque después de tanto y tanto no haya
Ni un solo pensamiento
Capaz contra la muerte,
No estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
Y en ella me confirmo
Y tiento cuanto amo,
Lo levanto hacia el cielo
Y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
Cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.

(de La memoria y los signos, 1966)

Pintura: Serenidad, de Gao Xingjian