martes, 12 de junio de 2012

Poemas del Milenio XXXVIII


RIMA XXIV
Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

Las ropas desceñidas,
desnudas las espadas,
en el dintel de oro de la puerta
dos ángeles velaban.

Me aproximé a los hierros
que defienden la entrada,
y de las dobles rejas en el fondo
la vi confusa y blanca.

La vi como la imagen
que en el ensueño pasa,
como un rayo de luz tenue y difuso
que entre tinieblas nada.

Me sentí de un ardiente
deseo llena el alma;
como atrae un abismo, aquel misterio
hacia sí me arrastraba.

Mas, ¡ay!, que de los ángeles
parecían decirme las miradas:
-El umbral de esta puerta
sólo Dios lo traspasa. 

(de Rimas)

Fotografía: Antonio Somoza

2 comentarios:

Gatos Gatunos dijo...

Me encantan las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer. Será que soy Soriano y crecí con las leyendas.

Cati dijo...

A mí también, aunque no soy soriana, será porque Rimas y Leyendas fue uno de los primeros libros que leí. Saludos ^-^