martes, 11 de octubre de 2011

Poemas del Milenio XXX

Iban Barrenetxea

XLVI
Ausias March (h. 1397-h. 1459)


Veles e vents han mos desigs complir
faent camins dubtosos per la mar.
Mestre i Ponent contra d’ells veig armar;
Xaloc, Llevant, los deuen subvenir,
Ab llurs amics lo Grec e lo Migjorn,
fent humils precs al vent Tramuntanal
que en son bufar los sia parcial
e que tots cinc complesquen mon retorn.

Bullirà el mar com la cassola en forn,
mudant color e l’estat natural,
e mostrarà voler tota res mal
que sobre si atur un punt al jorn;
grans e pocs peixs a recors correran
e cercaran amagatalls secrets:
fugint al mar, on són nudrits e fets,
per gran remei en terra eixiran.

Los pelegrins tots ensems votaran
e prometran molts dons de cera fets;
la gran paor traurà al llum los secrets
que al confés descuberts no seran.
En lo perill no em caureu de l’esment,
ans votaré al Déu qui ens ha lligats,
de no minvar mes fermes voluntats
e que tots temps me sereu de present.

Io tem la mort per no ser-vos absent,
perquè Amor per mort és anul·lats;
mas io no creu que mon voler sobrats
pusca esser per tal departiment.
Io só gelós de vostre escàs voler,
que, io morint, no meta mi en oblit;
sol est pensar me tol del món delit
-car, nós vivint, no creu se pusca fer:-

Aprés ma mort, d’amar perdau poder,
e sia tost en ira convertir,
e io forçat d’aquest món ser eixit,
tot lo meu mal serà vós no veer.
Oh Déu!, per què terme no hi ha en amor,
car prop d’aquell io em trobara tot sol?
Vostre voler sabera quant me vol,
tement, fiant de tot l’avenidor.

Io són aquell pus extrem amador,
aprés d’aquell a qui Déu vida tol:
puix io són vin, mon cor no mostra dol
tant com la mort, per sa extrema dolor.
A bé o mal d’amor io só dispost,
mas per mon fat Fortuna cas no em porta;
tot esvetlat, ab desbarrada porta,
me trobarà faent humil respost.

Io desig ço que em porà ser gran cost,
i aquest esper de molts mals m’aconhorta;
a mi no plau ma vida ser estorta
d’un cas molt fér, qual prec Déu sia tost.
lladoncs les gents no els calrà donar fe
al que Amor fora mi obrarà;
lo seu poder en acte es mostrarà
e los meus dits ab los fets provaré.

Amor, de vós io en sent més que no en sé,
de què la part pitjor me’n romandrà;
e de vós sap lo qui sens vós està.
a joc de daus vos acompararé.


Velas y vientos cumplan mi deseo:
harán caminos por la mar dudosos,
contra el Maestre y el Poniente veo
Levante y el Xaloque muy furiosos,
con Griego y Tramontana, que bien creo
le ayudarán con ruegos amorosos;
por qu'estos cinco soplen de manera
que vuelva yo do siempre estar quisiera.

El mar hirviendo como el agua al fuego,
y su color veréys andar mudado;
traerá qualquiera cosa sin sosiego,
que sobre sçi hallarse estando ayrado;
los peces todos juntos yrán luego
lugar buscando oculto y encerrado;
huyendo al mar que los crió y sustenta
en tierra saltarán sin otra cuenta.

Los peregrinos votarán turbados
dones de cera en viéndose en sus puertos;
y el gran pavor descubrirá peccados
qu'en confessión no han sido descubiertos;
Allí os ternán presente mis cuydados
y luego votaré mis votos ciertos,
que nunca havrá mudança, y qu'en ausencia
n'oblidaré vuestra gentil presencia.

La muerte temo por no verme ausente,
por qu'el amor por ella es acabado;
y no se partirá ni se consiente
que partir pueda d'este amor sobrado;
mas vuestro poco amor me mata y siente
el mío, qu'en morir seré olvidado:
sólo este pensamiento me cautiva,
mas no creo que será si vos soys viva.

En yo muriendo no ha de amar ninguno
y amor se queda en yra convertido;
mas quando morir quiera ¿qué importuno
será el dolor d'ausencia y quán crescido?
Si término en amor huviera alguno,
en él yo fuera solo y escogido
y viera vuestro amor si s'estendía,
o si en lo venidero teme o fía.

Yo soy el amador más estremado,
después de los que ya no tienen vida,
por verme bivo y veros no he quexado,
¿cómo haré quando el morir me impida?
A bien o a mal estoy aparejado,
mas no cabe en mí hado haver guarida;
que yo con humildad lo estó esperando,
la puerta le abro y allí estoy velando.

Deseo aquello que ha más de costarme
y la esperança d'esto me recrea;
mi vida no querrá, ni aun yo, salvarme
d'un caso fiero, y pido a Dios que sea;
Las gentes todas luego podrán darme
más fe que no al amor, como se vea
que en actos su poder será mostrado,
y en hechos mostraré lo que he hablado.

(Traducción de Jorge de Montemayor excepto la última estrofa del poema.) Última estrofa:

Amor, siento de ti más de lo que de ti sé,
y en mí perdurará la peor parte de lo que siento;
de ti sabe aquel quien si ti está.
Al juego de datos te compararé.

Ilustración: Iban Barrenetxea